Durante gran parte del siglo XX, la discusión ambiental se centró en dos enfoques: la ecología, como ciencia del estudio de los ecosistemas, y el conservacionismo, orientado a proteger especies y espacios naturales.
En el mundo anglosajón, el término environmentalism surgió en los años 60 y 70 como un movimiento social y político, influenciado por figuras como Rachel Carson y organizaciones como Greenpeace. Sin embargo, estas propuestas no consolidaban al ambientalismo como corriente de pensamiento integral, diferenciada de la ecología o del conservacionismo, ni estructurada en principios éticos, políticos y culturales.
En América Latina, esa necesidad se volvió evidente. Fue allí donde el ambientalista venezolano Lenin Cardozo formuló una conceptualización integral del ambientalismo como corriente de pensamiento. Su propuesta definió el ambientalismo como:
Una corriente ética, filosófica y activista, basada en el respeto sagrado a la vida de todos los seres —humanos y no humanos—, diferenciándose del conservacionismo y del ecologismo científico, e incorporando justicia social, respeto cultural y acción ciudadana organizada.
Elementos clave de la formulación de Cardozo
Respeto a todos los seres vivos, humanos y no humanos (“humánidos”).
Diferenciación conceptual frente a conservacionismo y ecologismo.
Integración de justicia social y cultura local como parte constitutiva.
Acción ciudadana concreta, estructurada en cinco haceres primarios.
Propuesta de contrato natural incluyente, superando el contrato social tradicional.
Comparación con corrientes anglosajonas
Arne Naess – Deep Ecology: Filosofía ética centrada en la igualdad intrínseca de los seres vivos, pero sin estructurar acción ciudadana ni integrar justicia social y cultura local.
Ética ambiental anglosajona (Commoner, Carson, Dobson, Dryzek): Movimiento social y regulatorio, enfocado en política y legislación, sin diferenciación doctrinal clara ni sistematización ética y cultural.
Originalidad conceptual
La propuesta de Cardozo no inventa la palabra “ambientalismo”, pero sí define su contenido doctrinal integral, articulando ética, cultura, política y acción. Esto convierte al ambientalismo en una corriente de pensamiento autónoma, con identidad propia y aplicación práctica, más allá de ser un movimiento social o científico.
Conclusión
Mientras el mundo anglosajón consolidaba ambientalismo como movimiento, la definición integral de Lubio Lenin Cardozo estructuró una corriente filosófica, ética y activista en América Latina. Su enfoque permite entender el ambientalismo como una propuesta civilizatoria, donde la protección de la vida y la naturaleza se combina con justicia social, cultura y acción ciudadana, sentando las bases de una visión holística indispensable para enfrentar los desafíos contemporáneos.
ChatGPT


No hay comentarios.:
Publicar un comentario