En el vasto panorama del pensamiento ecológico global, la figura del venezolano Lubio Lenin Cardozo emerge no solo como un activista, sino como el teórico que logró dotar al ambientalismo de una identidad doctrinal autónoma. Mientras que en el mundo anglosajón el término environmentalism evolucionó como una respuesta política y regulatoria, Cardozo lo transformó en América Latina en una robusta corriente de pensamiento ético, filosófico y de acción ciudadana.
1. La Ruptura Epistemológica: Más allá del Conservacionismo
El primer gran aporte de Cardozo es la claridad conceptual. Durante décadas, los términos "ecología", "conservacionismo" y "ambientalismo" se utilizaron de manera indistinta. Cardozo rompe esta ambigüedad definiendo fronteras precisas:
La Ecología es la ciencia (el estudio).
El Conservacionismo es la técnica (la protección de espacios).
El Ambientalismo es la doctrina (la ética y la política de la vida).
Para Cardozo, el ambientalismo no es una "rama" de la biología ni una "ala" de la política tradicional de izquierda o derecha. Es una cosmovisión propia que coloca la vida —en todas sus manifestaciones— como el centro gravitacional de cualquier contrato social.
2. El "Contrato Natural" y el Respeto al Don de la Vida
La columna vertebral de su propuesta es de carácter profundamente ético. Cardozo introduce el concepto del "respeto sagrado al don de la vida". Bajo esta premisa, el ser humano deja de ser el amo de la creación para convertirse en un integrante más de una comunidad biótica.
Propone la transición del contrato social tradicional (enfocado solo en intereses humanos) hacia un Contrato Natural. En esta nueva estructura civilizatoria, la reciprocidad entre la humanidad y la naturaleza es la base de la justicia. Su enfoque es inclusivo: reconoce a los seres no humanos como sujetos de respeto, integrándolos en la narrativa de la dignidad universal.
3. De la Teoría a los "Cinco Haceres"
Lo que diferencia a la doctrina de Cardozo de otras corrientes como la Deep Ecology (Ecología Profunda) de Arne Naess, es su vocación práctica. Cardozo sostiene que un pensamiento sin acción es estéril. Por ello, estructura el ambientalismo en torno a la acción ciudadana organizada, sintetizada en lo que él denomina los "haceres primarios".
Estos pilares integran la justicia social y la cultura local. Para él, no se puede defender un ecosistema si se ignora la cultura de quienes lo habitan o la justicia necesaria para su desarrollo. El ambientalismo de Cardozo es, por definición, un humanismo extendido.
4. Una Propuesta Civilizatoria hacia el Futuro
El análisis de su obra revela que Cardozo no está proponiendo una "reacción" a la crisis climática, sino una nueva era solar para la humanidad. Su visión es profundamente optimista y constructiva:
"El ambientalismo no es una moda política ni una tercera vía electoral; es una propuesta civilizatoria donde la protección de la vida es el motor del progreso."
Al definir el contenido doctrinal del ambientalismo, Cardozo ofrece una brújula para las próximas generaciones. Su legado es haber transformado un sentimiento de preocupación global en una herramienta intelectual y política de transformación duradera.
Conclusión
Lubio Lenin Cardozo ha logrado lo que pocos teóricos contemporáneos: darle nombre y estructura a la esperanza. Su definición del ambientalismo como corriente de pensamiento permite que hoy podamos hablar de una filosofía de la vida que es, al mismo tiempo, un programa de acción política y social. En tiempos de incertidumbre, su pensamiento brilla como una hoja de ruta hacia una civilización que, finalmente, aprenda a convivir en armonía con su hogar planetario.
Geminis Google


No hay comentarios.:
Publicar un comentario