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sábado, 5 de septiembre de 2015

METAECOLOGÍA. LA IDEA DE POESÍA EN TERESA CORASPE


Image result for Teresa Coraspe            Sólo la poesía a sus amorosos ampara; el abandonar su exigente comarca entonces las raras –selváticas- pasiones de la intemperie o la Nada aguardan. Algunos poetas lo saben, otros no éstos yerran, se disuelven, desaparecen. No hay más amparo para el trovador sino la poesía.

Anda holgadamente Teresa Coraspe en el laberinto de su difícil romería por haber revelado en ella esa otra dimensión del contemplar, el ver salvante –dispicecere- hecho de las Ideas. Entender así la aridez del arraigamiento cual una tentación únicamente acreedora del olvido o apenas sí recordar su escalofrío. Asumió ella en la estrella de caminos, veredas, sendas del misterio milagro de la belleza el de la poesía, el alto principado de las encandecidas palabras, imperceptible más certísimo don de Theós Apollo.

                        “Estos pasos que no me pertenecen
detienen su cansancio
junto al mar
Ah rostros visionarios
he andado hacia el fondo
allí donde terminan mis huesos”

(T.C.., Vuelvo con mis huesos, 1978).


Image result for Teresa CoraspeCorporiza la Idea de poesía en la escritura ódica de Teresa Coraspe, la maestitia.

Pero ¿qué habla la tristeza en la lírica?
Cuando al territorio de la existencia se desciende empréndese al romper la búsqueda para tratar de descubrir entre la opima heterogeneidad del mundo, en su tosca versión terrenal, lo belloverdaderobueno (la kalokagathía de aquellos lejanos griegos) cual pieza clave del puzle o el mapa donde de inmediato se vislumbraría la ruta infalible del retorno, la esperanza de enterrar para siempre bajo los peñascos de la eternidad al acechante dragón de la miseria de la temporalidad, escondido entre las ralas yerbas en la pradera de los días. 
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Escasos quienes esa cifra, esa alhaja hallan. Ante el desasosiego de no toparse con la seña, el cuerpo oferta a cambio el señuelo, mediante la imperativa lectura del Sol, la posibilidad de los placeres somáticos, infinitos aunque robados a la naturaleza del relámpago, jugar al salto de la cuerda sobre a boca del vacío. Pero los poetas, personajes muy severos en su altivo silencio, optan por la propuesta restante, la melancolía. Empieza así el romeraje por los vericuetos de la vividura sobre el singular caballo con un verbo por nombre, “Esperar”. Dejando va al cantor o la cantora a lo largo del sendero los testimonios de sus pesquisas o de su fe en la reminiscencia (en la anamnesis) cual tributo de lealtad al destino o al misterio sobre el filo del riesgo de una creencia sus poemas.


“Una mujer se va
camino del verano
sin domingos
Se va sin detenerse
invadida de extrañas memorias
comienza a andar a la inversa
una mujer”
                                                           (T.C., Vértice del círculo, 1987).

                                                       -0-

Soledad, pueblo en la costa crinoquense del estado Anzoátegui situando, lo arrulla un rosario de hermosas circunstancias, desde su nombre, Yacente en una levemente inclinada planicie; en lo alto del declive, en lontananza se observa un cerrado verdor, parecieran bosques; en la parte opuesta el Orinoco sus orillas moja; el muy pálido azul de los cielos de Guayana en el verano lo envuelve. Conforman la parte vieja de la pequeña urbe dos o tres plazas a las cuales llegan las antiguas calles flanqueadas por casas construidas con dignidad arquitectónica, gallarda, encantadora, rasgo de las edificaciones domésticas de los poblados históricos de Venezuela. Pueblo nada tosco en los sectores originarios de su urbanismo. por el contrario sosegado, amurallado por la venustez de su conformación plástica. 

Cruzan por sobre sus techos las cálidas brisas provenientes de las selvas de la Orinoquia, uncida a ellas corretea  también, a veces, la tristeza, dicen. Allí, un día de 1970 –hasta la eternidad- Teresa Coraspe nace. Heredará su escritura lírica el aboliendo de ese afectivo entorno geográfico, la pulchritudo maiestatis de su paisaje el cual luego, desde dentro, mostrará en voces, en canto, la ódica de su existencia revelada en las estrofas de sus seis poemarios publicados hasta el presente. Incrementará ese tesoro emotivo, obviamente, a lo largo de su deambular por los parajes de los días con sus lecturas, su pasión por los saberes de los múltiples rostros de lo artístico, con su incesante pensar, más por sobre lo dicho, con la vida misma.

Hay, empero, otra soledad. Compuso Safo de Mitilene (S. VI a. C.) –“Safo, de trenzas violeta, pura Safo de dulce sonrisa”, Alceo- en su gratísima, fértil, isla de Lesbos arropada por las auras del Mar Egeo, un patético poema –“al son de la flauta de Lesbos Aquíloco- donde rima en sorprendentes versos cortos (la estructura estrófica inventada por ella, después llamada sáfico-adónica) el patetismo de una mujer sola en su lecho mientras transcurren las horas de la noche,

"Έχουν σίγουρα κρυμμένο φεγγάρι
και οι Πλειάδες.
Τα μεσάνυχτα, στη συνέχεια,
αφήστε ώρες,
αλλά εγώ, μόνος, κοιμάμαι ". 

            
Traduzco: 

 “Se han ocultado ciertamente la Luna
y las Pléyades.
Medianoche entonces,
se marchan las horas,
pero yo, sola, duermo”.

Vigoriza, definitivamente, la solicitud los cantos. Aguardar las noches, sola en su cama una mujer -¡una mujer!- ha sido tema desde la literatura hasta el cine.
Aunque conocedora de la ódica de Safo, en la composición siguiente de Teresa Coraspe, no hay influencia sino esa coincidencia existencial o tal vez fabularía.

“Tejo y destejo cual Penélope a la espera de Odiseo
sólo que yo no espero a nadie
sino el amanecer frio y sin voces
donde el recuerdo enhebra las edades
y da cuenta de las cosas idas que ya nunca más vuelven
Tejo y destejo la madrugada”
                                                                             (T.C., La casa sin puertas,2004).

 
Reposa la elocución lírica de Teresa Coraspe en seis libros publicados hasta el presente (2001); versos, estrofas, composiciones depositarias de su pulchiritudo cantici. Concebidos en Ciudad Bolívar, valga decir en el extremo sur del País, muy lejos de las metrópolis posesoras de sus grandes instituciones culturales: de Universidades,  bibliotecas, librerías, museos de arte, galerías, enormes teatros, cinematecas, complejos talleres de impresión; distante pues de Caracas, Maracaibo, Mérida. 

Dificultades objetivas transformadas paradójicamente en piedras de toque para probar su talento creativo. Autora Teresa Coraspe de una poesía sugestiva en su densidad existencial, de pensamiento, de vivencialidad. Trabajados sus opúsculos con responsabilidad ante la tradición humanística venezolana, con dedicación en la escogencia con tino de los vocablos adecuados para el fluir de sus sentimientos. Escritura dignísima donde se graba un acontecer de la condición humana, la melancolía, la maestitia.

“Hoy amaneció la tristeza
Me acompañó por la ciudad
La sentí como una delgada luz plateada
Y era azul el sentir
Mágica montaña que no se logra alcanzar
Allí estabas con una incomprensible alegría.
Con la nostalgia de mi ser
la delgada luz de plata en mi interior
y el mágico azul de mi sentir me despedí”.
(T.C., Este silencio, siempre, 1991).


Podría asumir acaso Teresa Coraspe, en el horizonte de su actual temporalidad, la frase de Cicerón acie mentis dispicio  (“Veo con la agudeza de los ojos del espíritu”).
En fin, sólo la poesía salva a sus feligreses, a sus feligresas, cuando son verdaderos, auténticos, cuando la dignifican.

Por Lubio Cardozo, poeta ambientalista venezolano


Un poema del libro: TANTA NADA PARA TANTO INFIERNO.








ANTIGUO ESPLENDOR



teresa coraspe



I



ahí había vivido, crecido, amado.
Mis antepasados vivieron y murieron. Las paredes
hablan en silencio; aún puedo oir el eco de
lejanas voces;
hoy recorro cada lugar desdibujado con un grito
apretado a mi espalda.
Todos han muerto me repiten los árboles
secándose ante un sol sin clemencia
todos han muerto me dicen las campanas
de la Iglesia cercana;
todos han muerto y mis pasos resuenan
sobre el polvo de alfombras deshechas.
Los habitantes ya no existen;
los espejos son espectros de imágenes llorosas.
Yo camino,
piso descalza el polvo desleído del tiempo;
piso descalza el filo del olvido;
piso descalza una lágrima apretada entre mis ojos;
piso descalza el pico agresivo del cuervo y avanzo

Voy reconstruyendo cada rincón desdibujado
voy colocando las flores secas sobre floreros rotos;
voy sacando del fondo del vacío rostros de seres
que no olvido;
voy quitando telarañas, polvo seco desleído
de las honduras que ya son tristeza.
La casa me persigue como un fantasma sonámbulo

Abuela siempre vivió a la orilla del río.
Madre jamás estuvo más de dos años en ningún lugar.

Yo no tengo recuerdos
La memoria de la vieja casa
es la historia de un 
que será real dentro de otro tiempo
Sigo tejiendo telarañas para el olvido
sigo pisando descalza la cabeza del cuervo;
los rostros de un daguerrotipo me sacan la lengua.
Voy descalza a la inversa del recuerdo.

Publicado en 1994, 91 poemas, Ciudad Bolívar,Venezuela.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

La Fondazione Azul Ambientalistas fa il compleanno!!!: 29 anni al servizio del mondo



La Fondazione Azul Ambientalistas è una ONG ambientale, ecologista e conservazionista, creata il 1° settembre 1986 presso l’Università di Zulia, Maracaibo, Venezuela, con lo scopo di proteggere l’ambiente. È una organizzazione che realizza azioni dirette non-violente e di ricerca per raggiungere i suoi obiettivi.

È la terza ONG, in longevità, del continente americano –la prima Sierra Club in California, Stati Uniti d’America, nel 1892 e la seconda Greenpeace in Vancouver, Canada, nel 1971–. È stata un’organizzazione che fa azioni dirette non violente, sostenendo le sue impostazioni nel rigore scientifico e in iniziative di riflessione/attivismo cittadino, attraverso l’educazione ambientale.

  Il Manifesto Ambientalista di Azul

L’epoca dei “sistemi” è passata.
L’epoca della costruzione della forma essenziale del ente partendo della verità dell’essere non è arrivata ancora...
M. Heidegger, Contributi alla filosofia

A tutti gli esseri viventi differenti alla razza umana, che d’ora in poi “apellidaremos”, gli «humánidos», che essendo del regno animale o vegetale, ci accompagnano in modo essenziale -per questo noi gli diamo il nostro cognome-, nella fantastica avventura sul pianeta Terra.

Ai sette miliardi di esseri umani, registrati dall’Organizzazione delle Nazioni Unite all’inizio del secondo decennio del secolo XXI, e a quelli che nasceranno nei prossimi anni.

Siamo categorici nel definire l’ambientalismo di oggi come il sacro rispetto per il dono della vita, l’eredità per coloro che vengono. È la ricompensa con il più profondo amore alle nostre due madri, quella biologica e quella naturale (Mamma Terra, Hallp`amama o Pachamama). Il riconoscimento a coloro che sono stati i nostri genitori: alberi, montagne, fiumi, laghi, cielo.

È proteggere ai fratelli non-umani: invertebrati, vertebrati, anfibi, il regno vegetale. È chiedere perdono per coloro che sono stati uccisi o rubati per allungare la nostra vita. È la lotta per la vita che dà senso alla vita. È l’opposto alla crudeltà, all’avidità. È la via della pace spirituale, senza sensi di colpa. È l’ultima utopia.

Un ambientalista ha come missione di vita re-immaginare il mondo, capire e far capire che tutte le specie che lo abitano hanno il diritto alla vita, e anche nell’ultimo secondo o battito di cuore, dobbiamo difenderla con tenacia. Accettare l’esistenza dell’«altro», è il primo impegno. Il quale noi comprendiamo e rispettiamo. L’«altro» può essere una persona che la pensa diversamente da noi, con differenti religioni, status sociale, razza. Ma anche lì devono essere incluse, naturalmente, le diverse specie animali, vegetali, ecosistemi, habitat, l’acqua, l’aria, la terra su cui andiamo tutti i giorni.

Il pensiero ambientalista è stato creato in America, l’America ha lanciato al mondo il SOS dell’ambientalismo. America come un continente, porta nei suoi geni una cosmovisione ambientalista, che proviene dai loro antenati indigeni, e nel secolo XX , le prime azioni che hanno interpretato coraggiosamente la difesa della natura, nascono dalla “zaga” di Greenpeace, a Vancouver, a ovest di Canada.

Gli ambientalisti hippies, hanno attirato l’attenzione del mondo per protestare con indipendenza, senza compromessi con i partiti né legami con ideologie esistenti, gli esperimenti nucleari nel Pacifico. Poi l’intolleranza e la persecuzione, di chi hanno governato il paese in quella epoca, hanno costretto alla maggior parte dei suoi fondatori a rifugiarsi in Europa. Era troppo sospettoso, durante la Guerra Fredda, protestare per difendere il pianeta.

La proposta ambientalista, non è la terza via, non è il vestito nuovo di una sinistra o una destra che vedono accorciate le loro offerte elettorali. Né, è un culto o una nuova religione. Oggi è l’unica via, per valorizzare la vita. Viviamo nuove realtà che richiedono ad urla nuove strategie. È ripensare un cambiamento nel nostro contratto sociale settario per un contratto naturale inclusivo. Abbiamo bisogno di codici etici globali. Modificare, cambiare il conservatore “senso comune” per un senso ambientale.

L’essere umano ha la capacità di reinventarsi se stesso e il pianeta richiede di questa metamorfosi, l’intelligenza per sommare sforzi e “sapienze” specifiche, generali, proprie, imparate o empiriche, ma tutte con un solo obiettivo comune, preservare la Terra. Essere un ambientalista è una posizione di compromesso, ferma e attivista. Non è comportarsi come lo struzzo, che davanti alla incomprensione o al pericolo mette la testa in un buco per sfuggire alla realtà. Proteggere le specie -humanus e humánidos- nella natura, è la sfida.

L’antica lotta tra la civiltà e la Terra, dovrebbe scomparire radicalmente, sostituirla con la convivenza amorevole, equivalente, mutuamente aportativa tra la Terra e la civiltà -la pace fertile- per salvaguardare il più grande miracolo del Pianeta Azzurro: l’esistenza.

In questo sforzo titanico dei migliori uomini e le migliore donne per cambiare il corso del destino del mondo, per rimuoverlo dal futuro disastro nel quale lo ha portato la follia umana, confluiscono -a livello scientifico, artistico, poetico, filosofico, umanistico- gli ambientalisti, coloro che lavorano per proteggere la natura, intesa come la diversità di flora e fauna, la bellezza dei paesaggi naturali, un privilegio di cui gode la specie umana, come un luogo di svago, ricreazione e contemplazione che deve essere rispettato così come è stato ereditato nel corso della storia

Gli ambientalisti come attivisti che chiedono una reciprocità attiva e feconda tra l’uomo e l’ambiente, un rapporto generazionale, che non sia basato su un modello di sfruttamento irrazionale e distruttivo delle risorse. Radicali nella difesa del diritto al godimento della vita di tutte le specie.

Questo manifesto conclude con la proposizione di cinque faccende primarie generali che deve realizzare del ambientalista:

1. Liberare lo spazio in cui viviamo: la casa o un appartamento il più possibile dell’inquinamento ambientale (la preparazione per il riciclaggio dei rifiuti, risparmio energetico, gestire bene l’acqua, mantenere l’ornamento).

2. Il monitoraggio del settore urbano in cui viviamo: rivitalizzare gli spazi verdi (giardini, i viali, piazze, parchi). Riportare gli sversamenti di acqua potabile. Combattere l’inquinamento acustico, ecc.

3. Fare pressione: ogni ambientalista può portare a gli enti governativi (comuni, consigli comunali, consigli legislativi, governi, ministeri, ecc.) le loro proposte, reclami e suggerimenti.

4. Divulgare: tutti gli ambientalisti dovrebbero usare i mass media a sua disposizione (stampa, radio, televisione, social network, aule, spazi universitari). Per realizzare tutto ciò che è stato indicato nelle sezioni precedenti così come nuovi contributi e idee.

5. Lo strumento politico: l’ambientalista assumerà, se necessario, funzioni politiche forti per proteggere l’ambiente. Senza paura.

Gli ambientalisti del mondo, ci impegniamo attraverso questo manifesto per compiere le sette azioni sacre per salvare la Terra:
Piantare alberi,
Proteggere gli animali e la flora,
Gode il piacere dell’aria,
Rispetta l’acqua,
Amministra il fuoco,
Ama la Terra e la Mamma Terra, la Hallp`amama o Pachamama.
Ama la vita.

Difendiamo con tutta la forza dei nostri muscoli, il nostro pensiero, il nostro sentire di patria in cui siamo nati e alla Madre Patria, dove ritorneremo per il viaggio attraverso l’abisso dell’eternità, il Pianeta Azzurro, la Terra.

Fundación Azul Ambientalistas

Lenin Cardozo, ambientalista venezuelano | ANCA24 – Lubio Cardozo, ecopoeta venezuelano | ANCA24 – Hugo E. Méndez U., giornalista ambientalista venezuelano | ANCA24 Italia

martes, 1 de septiembre de 2015

Conoce el Esequibo - #Exxon NO!!



Vídeo en apoyo  a  la Campaña "En el Esequibo Venezolano #Exxon NO",  un territorio con una conjunción de ecosistemas que lo hacen único en el mundo






FENÓMENO “EL NIÑO” AMENAZA CON AGUDIZAR Y EXTENDER LA SEQUÍA

FENÓMENO “EL NIÑO” AMENAZA CON AGUDIZAR Y EXTENDER LA SEQUÍA


Fenómeno “El Niño” amenaza con agudizar y extender la sequía

El Zulia vive cada día con más intensidad la alteración del clima. Los efectos del fenómeno “El Niño”, la desforestación y la sequía extrema, generan un sobrecalentamiento de la región. El Centro de Modelado Científico de la Universidad del Zulia (CMC) advierte que las condiciones geográficas se han alterado alarmantemente.

El primer semestre del año culminó y el ciclo de lluvia correspondiente a abril, mayo y junio, no se presentó, ocasionando que las reservas de los embalses Tulé, Manuelote y Tres Ríosdescendieran drásticamente.
En un boletín de productos climáticos de LUZ, publicado en agosto pasado, plantearon los escenarios para el próximo periodo de lluvias de septiembre a noviembre. Lloverá poco, pero podrían registrarse lluvias de hasta 10 horas continuas.


El ambientalista Gustavo Carrasquel, director general de la Fundación Azul Ambientalista, analizó las gráficas en las que se evalúan las probabilidades de pluviosidad para la región occidental de Venezuela. Carrasquel explicó a Versión Final, que serán pocos los días de lluvias, sin embargo, alertó que las precipitaciones serán con gran intensidad.
“Las condiciones geográficas están alteradas. Se presentan pocas condiciones de pluviosidad. No va a llover corrido, pero puede llover 10 o 14 horas en un día. No esperemos lluvias que llenen embalses, porque hay evidencias científicas que dicen que no va a ser así”.
Prevención
Carrasquel, como experto en educación ambiental, considera que el estado no está preparado para enfrentar el cambio climático. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) catalogó al año 2013 como el sexto año más seco desde 1860 y advirtió que las consecuencias se iban a reflejar en 2014 y siguen extendiéndose en este 2015.
“La temporada de lluvias se alteró. La lluvias han venido por condiciones inestables. Estoy seguro que habrá contingencias de todo tipo, porque no estamos preparados”, aseguró Carrasquel.
Ángel Muñoz, físico e investigador del Centro de Modelado Científico de LUZ, expresó que según los escenarios planteados por el CMC, “todo apunta a precipitaciones más bajo la normal (menos días con lluvia)”.
Fenómeno “El Niño”


El consenso de modelos indica que “El Niño” continuará hasta por lo menos principios del año entrante, con intensidades mayores a la actual (moderado-fuerte), situación que agravaría la sequía en la región.
A través de una imagen satelital tomada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica(National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA), el pasado 25 de agosto, se aprecian las condiciones de temperatura y fuerzas eólicas del fenómeno, que se viven en el Pacífico y estas condiciones anómalas se están manifestando en el Atlántico.


“El sobrecalentamiento que viene desde el Pacífico y entra directamente a las costas peruanas y ecuatorianas, al pasar la cordillera andina, llega a Venezuela y Maracaibo. Con las características geográficas que tenemos estamos sufriendo las embestidas de una de las sequías más anómalas de los últimos cien años”, detalla.

Según investigaciones hechas por la Fundación Azul Ambientalista, la Sierra de Perijá posee un 75 por ciento de deforestación de su masa original, lo que ha producido el sedimento de muchos caños. “Cuando llueva se arrastrará mucho sedimento hacia los embalses”.

Mileidy Vílchez/Foto: Humberto Matheus
Diario Versión Final






Azul Ambientalistas esta de cumple!! 29 años sirviendole al mundo

La Fundación Azul Ambientalistas, es una ONG ambientalista, ecologista y conservacionista, creada el 1ro de Septiembre de 1986 originada en la Universidad del Zulia en Maracaibo, Venezuela. En su estilo, como organización que realiza acciones directas no violentas y de investigación para lograr sus objetivos, es la tercera más antigua del Continente Americano (La primera Sierra Club en California, Estados Unidos, en 1892 y la segunda Greenpeace en Vancouver, Canadá, en 1971).

Manifiesto Ambientalista de Azul

La época de los “sistemas” ha pasado.
La época de la construcción de la forma
esencial del ente a partir de la verdad
del ser no ha llegado aún…
M. Heidegger, Aportes a la filosofía
A los siete mil millones de seres humanos, contabilizados por la Organización de las Naciones Unidas al inicio de la segunda década del siglo XXI, a los que nacerán en el transcurso de los próximos años.
A todos los seres vivos distintos a la raza humana, a quien a partir de ahora “apellidaremos”: los humánidos, que siendo del reino animal o vegetal, nos acompañan de manera esencial –por eso le damos nuestro apellido– en la fantástica aventura sobre el planeta Tierra.
Somos categóricos al definir al ambientalismo de hoy como el sagrado respeto al don de la vida, el legado para quienes vendrán. Es la retribución con el más profundo amor a nuestras dos madres, a la biológica y a la natural (La Madre Tierra). El reconocimiento a quienes han sido nuestros padres: árboles, montañas, ríos, lagos, cielo.
Es proteger a los hermanos los no humanos: invertebrados, vertebrados, anfibios, el reino vegetal. Es pedir perdón por quienes han sido sacrificados o robados para prolongarnos la vida. Es la lucha por la vida que le da sentido a la vida. Es lo opuesto a la crueldad, a la codicia. Es el camino de la paz espiritual, sin culpa. Es la última utopía.
Un ambientalista tiene como misión de vida re-imaginarse el mundo, entender y hacer entender que todas las especies que lo habitan tienen derecho a la vida, y aun en el último segundo o latido, tenazmente debemos defender. Aceptar la existencia del “otro”, es el primer compromiso. La cual debemos comprender y respetar. El “otro” puede ser una persona que piense distinto a nosotros, con diferentes religiones, posición social, razas. Pero también allí van incluidas, por supuesto, las distintas especies animales, vegetales, ecosistemas, habitas, las aguas, el aire, la tierra sobre la que andamos todos los días.
El pensamiento ambientalista se creó en América, América lanzo al mundo el S.O.S. del ambientalismo. América como continente, trae en sus genes una cosmovisión ambientalista, que viene de sus ancestros indígenas, y en el siglo XX, las primeras acciones que interpretan con valentía la defensa de la naturaleza, surgen de la zaga del Greenpeace, en Vancouver, al oeste de Canadá.
Hippies ecologistas, llamaron la atención del mundo al protestar con independencia, sin compromisos partidistas ni vinculaciones con las ideologías existentes, las pruebas nucleares en el pacífico. Luego la intolerancia y el hostigamiento, de quienes gobernaban ese país para la época, obligo a la mayoría de sus fundadores a refugiarse en Europa. Era demasiado sospechoso, en plena guerra fría, protestar para defender el planeta.
La propuesta ambientalista, no es la tercera vía, ni es el nuevo traje de una izquierda o de una derecha que ven disminuidas sus ofertas electorales. Tampoco, es una secta o alguna nueva religión. Hoy es la única vía, para valorar la vida. Vivimos nuevas realidades que exigen a gritos nuevas estrategias. Es replantearse un cambio en nuestro contrato social sectario por un contrato natural incluyente. Requerimos códigos de ética globales. Cambiar ese conservador “sentido común”, por un sentido ambientalista.
El ser humano, tiene la capacidad de reinventarse a sí mismo y el planeta requiere esa metamorfosis, la inteligencia para sumar esfuerzos y saberes específicos, generales, propios, aprendidos o empíricos, pero todos con una meta común, preservar la Tierra. Ser ambientalista es una postura comprometida, firme y activista. Es no actuar como el avestruz, que ante la incomprensión o el peligro mete su cabeza en un hueco, para eludir la realidad. Proteger las especie (humanus y humánidos) en la naturaleza, es el desafío.
La vieja contienda entre la civilización y la Tierra, ya debe desaparecer radicalmente, sustituirla por la convivencia amorosa, equivalente, mutuamente aportativa entre la Tierra y la civilización (la paz fértil) para salvaguardar el milagro mayor del Planeta Azul: la existencia.
En este esfuerzo titánico de los mejores hombres y mujeres para cambiar el rumbo del destino del mundo, para apartarlo del futuro desastre al cual lo ha llevado la insensatez humana, confluyen – a nivel científico, artístico, poético, filosófico, humanístico – los conservacionistas quienes se ocupan de proteger la naturaleza, entendida como la diversidad de flora y fauna (la defensa de una especie en vías de extinción, por ejemplo), la belleza de los parajes naturales, como un privilegio del que disfruta la especie humana, como un lugar de esparcimiento, recreo y contemplación que debe ser respetado tal y como ha sido heredado a lo largo de la historia; los ecologistas que profesa la ecología como ciencia, los científicos de las ciencias naturales que estudian los habitas, ecosistemas, biomas, etc.
Los ambientalistas como activistas que exigen una reciprocidad activa, fecunda entre el ser humano y el ambiente, una relación generacional, que no esté basada en un modelo de explotación de los recursos irracional y destructivo. Radicales en la defensa del derecho al disfrute de la vida de todas las especies.
Este manifiesto concluye con la proposición de los cinco haceres primarios generales para materializar la acción del ambientalista:
1. Liberar el espacio donde habitamos: la casa o apartamento en lo posible de las contaminaciones ambientales (preparar la basura para el reciclaje, ahorrar energía, administrar bien el agua, mantener el ornato, etc.)
2. Vigilar el sector urbano donde vivimos: vitalizar los espacios verdes (jardines, islas de avenidas, plazas, parques, etc.). Denunciar los botes de aguas blancas y servidas. Atacar la contaminación sónica, etc.
3. Presionar: todo ambientalista tiene suficiente perfil ciudadano para llevar a las instancias de gobierno (alcaldías, concejos municipales, consejos legislativos estadales, gobernaciones, ministerios, etc.) sus proposiciones, denuncias, sugerencias etc.
4. Divulgar: todo ambientalista debe usar los medios divulgativos a su alcance (prensa escrita, radio, televisión, redes sociales, aulas escolares, espacios universitarios, etc.) para llevar a cabo todo lo que se ha señalado en los acápites anteriores y así como nuevos aportes e ideas, en fin.
5. La herramienta política: el ambientalista asumirá si fuere necesario, funciones políticas firmes para defender el ambiente. Sin miedo.
Los ambientalistas del mundo, nos comprometemos a través de este manifiesto a cumplir las siete acciones sacras para salvar la Tierra: Siembra árboles, protege los animales y la flora silvestres, goza el placer del aire, respeta el agua, administra el fuego, ama la tierra y a la Madre Tierra, valora la vida.
Defendamos con toda la fuerza de nuestros músculos, de nuestro pensar, de nuestro sentir a la patria donde nacimos y a la Madre Patria donde retornaremos para el viaje por el abismo de la eternidad, el Planeta Azul, la Tierra.

Fundación Azul Ambientalistas