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domingo, 20 de noviembre de 2011

Sabia Usted que a la flora y la fauna silvestres las amparan dos grandes diosas?







Àrtemis, la diosa helénica de la ecología

Los antiguos griegos durante los nueve siglos de su máximo esplendor (IX-I a.C.) dividieron su espacio geográfico en cinco niveles de acuerdo a su labor productiva: Las costas para el comercio marítimo y la pesca, las planicies para el cultivo de cereales (trigo, cebada), las lomas y collados para la ganadería (vacuno poco, pero si mucho caprino y ovino), los valles para la horticultura y frutales (privilegiando el de la vid), los grandes bosques para el agua y lo sagrado. Al respecto los helenos desde siempre supieron del indisoluble vínculo entre la vegetación y el agua: sin agua no hay verdor, sin la floresta no hay fuentes, ríos, quebradas. Sus bosques eran sagrados. Restringían la tala de la fronda periférica a lo indispensable, la caza únicamente como obtención de comida para la familia.

Sus bosques estaban bajo el amparo de una poderosísima diosa: Àrtemis y un cortejo de divinidades en torno a ella. Àrtemis, una de las diosas del Panteón helénico, hija de Zeus y Leto, hermana del dios Apolo. Es la diosa protectora de la fuerza vegetativa. Tiene poder sobre los árboles, las aguas --fuentes, estanques, ríos--. No tiene relación con las ciudades. Diosa virgen, su atributo es el cuidar los bosques, los animales silvestres, además de su corta indumentaria (semiclàmide y sandalias) portaba un arco de oro con sus flechas mortales con los cuales castigaba a los impíos quienes ultrajaban el bosque.

Su cortejo lo integraban un coro de ninfas de diversas procedencias: las Náyades de las aguas, las driades y hamadríades, ninfas espíritus de los árboles, ninfas oreiades o de las montañas, ninfas melìades (de los fresnos), acompañadas además por una manada de perras. Aparte de vigilar, cuidar las selvas también le gustaba el canto junto a la danza en coro, solo con las divinidades de su cortejo ya mencionadas.

Calimaco, poeta griego de Alejandría (S. III a. C) comienza su himno a Àrtemis con estos versos:

“Cantemos a Àrtemis
pues no sin pesadumbre la olvida quien cante.

Salud poderosa a quien placen el arco de oro,
la caza de liebres,
danzan junto a un coro
en el corazón de las montañas,

y concluye:

Salud, Diosa toda poderosa
acoge con benevolencia mi poema”.


Diana, la diosa romana latina de la flora y de la fauna silvestre

El pueblo romano-latino durante sus tres largos periodos histórico-políticos, el de los reyes, la Republica, el Imperio (S. VIII a.C. – S. III d.C.) siempre considero a los bosques, las selvas, las florestas, cuales recintos sagrados. Solo en la periferia de estos gigantes vegetales se permitían la caza para comer, la tala para requerimientos domésticos --casa, utensilios-- el agua para beber.

Su Diosa vigilante, de los bosques se llamaba Diana: Ella la llamaban Dea silvarum, Dea ferarum: Diosa protectora de la flora, de la fauna silvestres. Su culto se ubicaba fundamentalmente en la región del Lacio, pero también en Estruria y Campania. (el centro de la península Itálica). El templo mas famoso de Diana estaba en el corazón de los montes albanos, en Aricia, junto al lago Neomi, en medio de un espeso bosque, allí se le llamaba Diana Nemareusis (Diana de los bosques).

Diana había nacido de la unión de Júpiter y una divinidad llamada Letona. En Roma el culto de Diana tuvo gran importancia, había varios templos consagrados a la Diosa, pero el mas famoso era el del monte Aventino construido en común por los Romanos y sus aliados con el fin de poner bajo la protección de Diana la antigua confederación de las ciudades del Lacio, la cual reconoció a Roma como su capital.

La inmensa importancia del culto a la diosa Diana dio origen a una enjundiosa investigación antropológica contemporánea rotulada en castellano (1944) La rama dorada del historiador, filósofo de las religiones occidentales, del irlandés Sir James George Fraser (1854 – 1941). Demuestra Fraser la esencial relación entre esta divinidad de la antigüedad clásica y la selvacidad, es decir, el culto sagrado, religioso a los bosques como fuentes originarias de la vida y generadores de energía espiritual. En ellos, en las florestas, reposan las fuerzas sagradas de la naturaleza garantes de la existencia de lop vegetal, de lo animal, valga decir de la vida.

Antes de científico estudio de Fraser, los poetas latinos así lo habían entendido. Se copia al respecto una estrofa de la oda XXXIV de libro Carmenes del poeta Catulo (S.I a.C.)

“(…)
Porque dueña de montes fueras
Y de verdes selvas
Y de recónditos bosques
Y de sonoros ríos”.
(…)


Finalmente, estas diosas señalaban al humano algo trascendental para la vida en el planeta: no hay nada más impío que destruir los bosques y su forma silvestre, de donde nacen las aguas, fuentes de vida, pero además la energía de la existencia. Con ello se demuestra, pues, que la preocupación ecológica de nuestra raza, “la mas humana”, tiene ya cinco mil años.

Por Lenin Cardozo / Lubio Cardozo

Cardon: The great defender xerophytic forest




CARDON

Archer with your face of sand
and flesh of rain.
Cactus hunter of stars.
Stalking warrior of the yerbazales,
hills.
Indigenous stealth.
threatening displays,
between the desert warmth
and the hope of a yearning greenery
your dry arrows
fueled by the horizons.
Static nevertheless, in the ecstasy
in the splendor of the sky, the light,
of the night.

Lubi Cardozo, Venezuelan poet


Like the medieval Templar Knights that were formed to defend the pilgrims, or the bands of Robin Hood in Sherwood Forest who boldy protected their rights to their territory, or the indigenous motilones of Onoto on the shores of the Caribbean , who with their swift arrows were able to reduce the Spanish invaders in South America, the noble Cardon, armed only with spiny thorns, courageously and silently protects the xerophilous forests of the planet.

The xerophilous forest or xerophytic, meaning the plant formations and associated vegetations that have adapted to life in a dry environment. Within this species the endemic flora and fauna, are able to survive the harsh desert conditions. Also, most of the plants are succulents, meaning they can store water. Others have seeds which lie dormant until rainwaters awaken them. In spite of all this, these plants find a way to get water and protection from the heat.

Within these desert forests, the most famous plant is the cactus, and the Cardon cactus is the best known. A common Cardon reaches a mature height of 5 to 10 meters, and can reach as high as 18 meters. Since it is a plant of slow growth, its average life is measured in hundreds of years, and this eliminates the need for a high rate of replacement by new generations.

Other succulent plants are the rose of the desert and the living rock. This last plant looks like a rock with spikes. This disguise protects it from predators. Like the many desert animals such as birds, snakes and rodents, whose populations are consistently low since they only reproduce after the winter rains, when the growth of vegetation ensures their sustainablity.

Since they drink almost no water, they have developed "techniques" to obtain the proper metabolism of foods, such as starches, which are metabolized to produce carbon dioxide and water, allowing them to live without drinking long periods of drought.

The truth is that the cactus instills much respect in large herbivorous animals like humans, who are careful not to enter their territories, because of possible injuries that could occur through brushing against their huge thorns or "dry arrows" as defined by the poet Lubi Cardozo, they will "almost deliberately" come out of their way to defend the xerophytic forests.

The Cardon tenaciously defends against predators and at the same time, protects its natural, beautiful dry forest. More than a metaphor, the planet needs to have armies of cacti in each of its territories, if it is to stop and keep at bay the over consumption , and in the name of sustainable development, our depletion of our natural resources.

By Lenin Cardozo / Edith Regier

sábado, 12 de noviembre de 2011

Del egoísta latifundio a las saludables reservas forestales – zoológicas







En Latinoamérica el latifundio se ubica dentro de la concepción negativa de la organización social del campo: es inmoral y es la expresión mas clara de la avaricia por la tierra. Cuando se entiende la superficie del suelo campestre como la base material primaria fundamental para la producción agraria, pecuaria, con su posterior versión industrial, todo lo cual implica una enorme utilización de mano de obra, una activísima ocupación laboral, el latifundio significa lo opuesto a todo esto por cuanto son inmensas extensiones de tierra ociosas, en manos de coleccionadores de territorios, con una ocupación laboral cero o menos cero, es decir nada.

Desde el punto de vista social, el latifundio representa, la usurpación más egoísta de la tierra productiva. Desmesuradas extensiones de suelos útil prisionera, por legalismos anacrónicos, de una a dos familias cuando más. Este es el rostro negativo del fenómeno.

Ahora bien, las tierras sometidas a intensas explotación agrícola producen, a la par de la abundancia alimentaría, un mal inevitable al ambiente natural, porque necesariamente elimina buena parte de la flora originaria – árboles, arbustos, yerbas - , desapareciendo por los mismos, los múltiples habitantes de la fauna silvestre.

¿A dónde van, a donde se refugian? Aquí aparece el rostro positivo del latifundio: este ofrece refugio a la fauna silvestre en su huida hacia la vegetación acogedora la cual se conserva en abundancia en su biodiversificación vegetal.

¿Como se traduciría lo expuesto en estas palabras?

En una proposición ultima:

a) El Estado debe resolver, el problema legal de la propiedad de los latifundios

b) El Estado, debe proteger esas extensiones de espacios verdes.

c) Declararlos Territorios libres para la vegetación, para sus animales silvestres, para sus aguas. Donde no se permitan los cuatro pecados capitales contra el bosque: la tala, la caza, la quema, la minería.

d) Finalmente ofrecerles estos extensos espacios verdes al humano solo para la contemplación, su estudio, la distracción; explotarlos únicamente mediante excursiones dirigidas, desarrollo de artes como la poesía, pintura, cine, hacer ciencia, en fin actividades que nos permitan crecer como raza, en armonía y respeto con las demás especies que allí habitan.

jueves, 27 de octubre de 2011

El Cardòn gran defensor de los bosques xerófitos




CARDÒN

Arquero con rostro de arena,
pulpa de lluvia.
Cacto de estrellas cazador.
Acechante guerrero desde los yerbazales,
las colinas.
Sigilo indígena.
Despliegas amenazante,
entre la calidez del desierto
y la esperanza de una anhelo de verdor,
tus áridas flechas
azuzado por los horizontes.
Estático sin embargo en el arrobo
del esplendor del cielo, de la luz,
de la noche.

Lubio Cardozo, poeta venezolano


Como los Caballeros Templarios del medioevo que se formaron para defender a los peregrinos, o las hordas de Robin Hood en el bosque de Sherwood que protegían las bondades de su territorio o los audaces indios motilones o la nación indígena de los Onoto en las costas del Caribe, que con sus flechas a discreción pudieron reducir al invasor español en Suramérica, el noble Cardòn, armado solo de su estructura espinosa, resguarda valiente y silenciosamente los bosques xerófilos del planeta.

Siendo los bosques Xerófilos o Xerófitos, aquellos conformados por plantas y asociaciones vegetales adaptadas a la vida en un medio seco. En ellos, sus especies endémicas de flora y fauna, son capaces de sobrevivir a las condiciones más inclementes del desierto. Así mismo, la mayoría de sus plantas son suculentas, lo que quiere decir que pueden almacenar agua. Otras, poseen semillas las cuales yacen inactivas hasta que el agua de lluvia las despierta. A pesar de todo, estas plantas encuentran el modo de obtener agua y protegerse del calor.

De estos bosques del desierto, la planta más famosa es el cactus, donde el Cardón es el cactus más grande que se conoce. Un Cardón común maduro alcanza una altura de 5 a 10 metros, encontrándose hasta de18 metros. Debido a que es una planta de crecimiento lento, su vida promedio se mide en cientos de años, lo cual elimina la necesidad de una alta tasa de reemplazo por nuevas generaciones.

Otras plantas suculentas son: la rosa del desierto y la roca viviente. Esta última planta parece una roca de espinas. Su disfraz la protege de sus predadores. También, muchos animales del desierto, como aves, serpientes y roedores, mantienen reducidas poblaciones y solo se reproducen después de las precipitaciones de invierno, cuando el crecimiento de la vegetación asegura el sustento. Y por no beber casi nada de agua, han desarrollado “técnicas” para obtenerla del propio metabolismo de los alimentos, como es el caso de los almidones, que al metabolizarse, producen dióxido de carbono y agua, los que les permite vivir sin beber por largos períodos de sequía.

Lo cierto, es que los cardonales infunden mucho respeto y los grandes animales herbívoros al igual que los humanos, se cuidan mucho de meterse en sus territorios, debido a las posibles lesiones que se les producirían al rozarse con sus inmensas espinas o “áridas flechas” como las define el poeta Lubio Cardozo, que “casi adrede” les salen al paso para defender el bosque xerófito.

El Cardon se defiende tenazmente de los depredadores y a la vez, resguarda su espacio natural, los hermosos bosques xerófitos. Mas allá de una metáfora, el planeta requiere contar con ejércitos de cardones en cada uno de sus territorios, para frenar así, el sobre consumo y mantener a raya a los que en nombre del desarrollo sustentable agotan nuestros recursos naturales.

lunes, 24 de octubre de 2011

Ecoschools will be the advocates for the Planet





"We educate for critical and creative thinking,
to have a profession and a good standard of living,
but we forget to teach responsibility
and care of the common future of the Earth
and Humanity ".

Leonardo Boff, Brazilian philosopher.



In the last decades of the twentieth century a part of humanity, the more conscious, expressed concern about the current state and future of the environment. Today, looks hopeful, as all eyes are set on encouraging education as a whole, but specifically in schools, where strategic plans emerge to train citizens for this future. Education, which until now had remained a big elephant, extremely obese, with severe limitations for immediate changes, was forced to rethink shifts in relation to its traditional approach towards the environment.

The new century opened with proactive initiatives such as Ecoschools, representing the implementation of a management approach, values, habits and attitudes, where everyone involved in school management becomes directly responsible for the collective synergy to be produced in each of these spaces, for protecting the environment.

Education, which until now had remained a large elephant, extremely obese, with severe limitations for immediate change, was forced to rethink its direction in relation to traditional approaches towards the environment. The new century opened with proactive initiatives such as Ecoschool. That is the implementation of an administration focused on values, habits and attitudes, where everyone involved in school management becomes directly responsible for the collective synergy produced in each of these spaces to forward environmental protection.

Teachers, who anonymously, had been making silent and even quixotic, efforts towards improving the environment in their schools, would now become leading actors in this rethinking of the educational focus.

Ecoschool’s vision stands as a value based program that assumes and serves the vital and urgent commitment to participate actively in environmental conservation, through the implementation of ongoing actions, jointly between schools and communities. As well, its Mission, aims to develop with the school communities, activities generating the environmental attitudes, capacities and skills needed to improve environmental awareness and environmental education study centres. Articulating the collaboration and support of public and private sectors.


The vision of the Ecoschool initiative seeks to socialize the importance of knowledge of the environmental dimension implicit in all human activities and in everyday.
Promoting the active participation and leading role of educational communities, providing the tools and knowledge to keep the planet healthy for future generations. Fostering love, gratitude and respect for the environment, by adopting habits, attitudes and practices that generate environmental awareness and encourage individual commitment to engage in activities aimed at environmental conservation.



Since the Ecoschools, hope for a better world is no longer a utopia but is transformed into reality. Hence there will emerge advocates for the continuation of life on the planet.

By Lenin Cardozo and Edith Regier

jueves, 20 de octubre de 2011

ECOLOGIA DEL TESTIMONIO. METAECOLOGÍA


La ecología del testimonio es una manera de resguardar en la memoria colectiva, ya sea impresa, fotográfica, fílmica, de cuanta riqueza natural -árboles, animales, ríos- tuvimos pero a partir de este testimonio, de estos testigos pasivos, podríamos volver a poseer, de volver a la vida creando las condiciones para ello porque tenemos por lo menos el registro científicamente asentado. Algo parecido a la idea de Jurassic Park pero con la ventaja de estar en la misma era, el cuaternario, no se trata entonces, de un salto hacia atrás en la historia natural sino de una continuidad donde solo se necesita un ingrediente afirmativo: la voluntad de salvar el planeta o por lo menos cada quien aquella parcela cercana a él donde la Tierra esta herida.

En el caso venezolano se han salvaguardado zonas de la ecología del testimonio, con abundantísima información científica registrada, valgan apenas estos ejemplos, aunque hay más: El manual de plantas usuales de Venezuela de Henry Pittier, Fauna descriptiva de Venezuela (Vertebrados) de Eduardo Rohl, Flora tropical ornamental de Jesús Hoyo, Flora de los páramos de Venezuela de Volkmar Vareschi, Árboles ornamentales de Caracas de Leandro Aristeguieta, Enumeración sistemática de las especies de moluscos hallados hasta ahora en los alrededores de Caracas y demás partes de la República de Adolfo Ernst, Guía de aves de Venezuela de William Phelps, Aves Venezolanas de Katherine Phoeb, Colibríes de Caracas de Ralph Dessau, Peces de los llanos de Venezuela de Antonio Machado Alison, Peces marinos de Venezuela de F. Cervigon.

Invito a los lectores a informarnos (azulambientalistas@gmail.com) de testimonios ecológicos totalizantes, impresos o fílmicos, de sus países o regiones respectivo porque la suma de estos conocimientos constituiría una especie de frontera imaginaria o limite a partir del cual se emprendería con justas y científicas razones la reconstrucción de la naturaleza perdida, de la vida del planeta.

Por Lenin Cardozo / Lubio Cardozo

Libro recomendado del autor de este articulo



lunes, 17 de octubre de 2011

The Chaparro, the last warrior of the desert before




"The Chaparro tree is rugged
as stones and winds appear

Watchful, undaunted by torrential rainfalls
the roar of the flames of summer sagittal
In the midst of dust devil storms

Oh brave unbeatable plant
in the avidity of the desert.

your warrior expression static and mobile
descends into the ocher lethargy of yernitud,
disciplined child with green and sun
in the warm dry savannas,
the hard life. "

Lubi Cardozo, Venezuelan poet.


When the Savannahs are the American lands, and there are only the chapparos, be prepared because after this solo defender are only deserts. It is the ultimate protector of the soil before it becomes only moving sand, by the forces of the wind.

It is the great gladiator, against erosion and desertification, who battles to the end, clinging to stand, even with little surrounding vegetation, under the most adverse conditions.

It belongs to the Fagaceae family (beech tree: family of beech, chestnut and oak trees) to the genus Quercus. In general, the Chaparro is a medium sized tree but often is reduced, the degradation of soils.

The world is not ready for new deserts as a result of unpunished deforestation. Skin cancer is more aggressive, the Earth as a planet is suffering. The Chaparro tree alone can not.

What to do?

Without actually claiming to be a Cartesian or mathematician, but if it is true that the current round population at about 7 billion humans, with a quarter of it, those more thoughtful, plant a tree per person for every year of his life, we will be stopping much of the growth of existing deserts.

We are children of the trees. They are the parents of mankind. Thanks to them breathe - oxygen! - And we feed.

Really, can we in our lives move from offsetting consumption of the derivatives of the trees we have taken?. As the paper to write, on which we read the news, that we use in the bathroom, which we transform to make furniture and doors where we live. Or their fruits that we acquire. The reforestation of the planet is possible, there are botanists, ecologists, soil scientists, farmers, surveyors, ie science and technology to reforest the planet we have them, but what's missing is POLITICAL WILL.

Each time that you have a birthday, that day, please take a few minutes to plant a tree, celebrate that great gift of nature that life keeps on giving.

By Lenin Cardozo and Edith Regier

A Venezuelan is born: Biological Station Towns of Water




Today we are witnessing a rupture and displacement of the egocentric and elitist way to study or scientific research, of sciences as the biology, ecology, botany, among others, which were known through exquisite refereed publications and almost restricted access for the “unscientific.”

The public urgency even more growing to know what is going on around environmental matter, where only from an integrated perspective of all knowledge of both natural and social sciences, it is possible to find the understanding to achieve the corrective actions, is which has made possible the emergence of initiatives such as the creation in the West of Venezuela of the Biological Station Towns of Water .

The Biological Station Towns of Water, is anchored in one of the largest mangrove forest of Zulia region, in the historic town of Santa Rosa de Agua (Saint Rose of Water) of the Añú indigenous community, with houses on the lake or stilts, being this ancient lake architecture what inspired the conquerors to call this land Venezuela, by memories of the Italian city of Venice.

It is a joint initiative between the Center for Popular Education (CEP in spanish) and the Foundation Blue Environmentalists. Also, the Biological Station Towns of Water, will have a substation on the island of San Carlos (which borders another important mangrove forest) and a station in the Sierra de Perija, to be called ” Towns of Manatará” (towns the holy mountain, in the indigenous culture Bari / Yukpa).

This convergence of scientific, social and anthropological seeks to promote the conservation of marine biodiversity of forests, lakes and mountains, through training, scientific research, environmental education programs at the regional level, national and international, generators of the harmonious management of natural resources and community building socialization of leaders environmental advocates, to promote ethnic and gender participation. Still, this contribution aims to be a scientific reference, the study of marine biodiversity, lakeside of the basin of the Maracaibo lake and the flora and fauna of the Sierra de Perija, such as environmental integrator circuit of the region.

Among its noble objectives, the Biological Station Towns of Water arises to undertake research and support educational activities on biodiversity associated with the mangrove , conservation of marine species and lakeside in the region. Promoting the participation of environmental scientists, teachers and all those interested in exploring different areas of the natural sciences.

Also, to sponsor scientific collaboration and exchange among its members and other institutions engaged in similar studies in coastal lakes, marine and mountains. To disseminate the research results and achievements of members, organize conferences, courses, seminars, meetings, workshops and everything related to the topics investigated and improve and impact the environmental conditions and population centers adjacent to the Biological Station

The birth of the Biological Station Towns of Water, is an action of civility, is the expected and desired daughter the environmentalists needed in this region.

Welcome !

By Lenin Cardozo / Mariana Jaramillo

domingo, 16 de octubre de 2011

Nace una venezolana: Estación Biológica Pueblos de Agua







Hoy somos testigos de una ruptura y desplazamiento de la manera egocéntrica y elitesca de hacer estudios o investigaciones científicas, de ciencias como la biología, ecología, botánica, entre otras, las cuales se conocían a través de exquisitas publicaciones arbitradas y de acceso casi restringido para los no “científicos”.

La urgencia ciudadana cada vez mas creciente de conocer que esta pasando a nuestro alrededor en materia ambiental, donde solo desde una perspectiva integradora de todos los saberes tanto de las ciencias naturales como sociales, es posible encontrar la comprensión para lograr las acciones correctivas, es lo que ha hecho posible el surgimiento de iniciativas como la creación en el Occidente de Venezuela de la Estación Biológica Pueblos de Agua.

La Estación Biológica Pueblos de Agua, esta anclada en uno de los bosques más importantes del manglar de la región zuliana, en el pueblo histórico de Santa Rosa de Agua de la comunidad indígena Añu, con sus casas sobre el lago o palafitos, siendo esta ancestral arquitectura lacustre la que inspiró a los conquistadores a llamar estas tierras Venezuela, por sus recuerdos a la ciudad italiana de Venecia.

Es una iniciativa mancomunada entre el Centro de Educación Popular (CEP) y la Fundación Azul Ambientalistas. Así mismo, la Estación Biológica Pueblos de Agua, contará con una subestación en la Isla de San Carlos (que limita con otro importante bosque de manglar) y una Estación en La Sierra de Perijá, que se denominara “Pueblos del Manatará” (pueblos de la montaña sagrada, en la cultura indígena Bari/Yukpa).

Esta convergencia de lo científico, antropológico y social, busca promover la conservación de la biodiversidad de bosques marinos, lacustres y de montaña, mediante la capacitación, investigación científica, programas de educación ambiental a nivel regional, nacional e internacional, generadores del manejo armonioso de los recursos naturales y socialización de la formación comunitaria de líderes defensores del ambiente, al propiciar la participación étnica y de género. Igual, esta contribución aspira a ser la referencia científica, en el estudio de la biodiversidad marina, lacustre de la cuenca del Lago de Maracaibo y de la flora y fauna de la Sierra de Perijá, como circuito integrador ambiental de la región.

Entre sus nobles objetivos, la Estación Biológica Pueblos de Agua se plantea desarrollar investigaciones y apoyar actividades educativas sobre la biodiversidad asociada al manglar, conservación de especies marinas y lacustres de la región. Promover la participación de los científicos ambientalistas, docentes y de todos los interesados en explorar diferentes áreas de las ciencias naturales. También, la de auspiciar la colaboración e intercambio científico entre sus miembros y otras instituciones dedicadas a estudios similares en costas lacustres, marinas y montañas. Difundir los resultados de las investigaciones y logros de los miembros; Organizar conferencias, cursos, seminarios, encuentros, talleres y todo lo relacionado con los temas investigados y mejorar e impactar las condiciones de vida y ambientales de los centros poblados adyacentes a la Estación Biológica.

El nacimiento de la Estación Biológica Pueblos de Agua, es una acción de civilidad, es la hija deseada que esperábamos y necesitábamos los ambientalistas de esta región del país.

En hora buena tu llegada!!

domingo, 9 de octubre de 2011

De las ECOESCUELAS saldrán los defensores del Planeta




“Nos educan para el pensamiento crítico y creativo,
para tener una profesión y un buen nivel de vida,
pero nos olvidamos de educar en la responsabilidad
y en el cuidado del futuro común de la Tierra
y de la Humanidad”.

Leonardo Boff, filosofo brasileño.


En las últimas décadas del siglo XX una parte de la humanidad, la más conciente, expreso su preocupación por el estado actual y futuro del ambiente. Hoy, las miradas esperanzadoras están puestas en la educación como un todo, pero específicamente en las escuelas, como unidad estratégica en la formación del ciudadano del futuro presente.
La educación, que hasta ahora se había mantenido como un gran paquidermo, sumamente obesa, con serias limitaciones para cambios inmediatos, fue forzada a replantearse virajes en lo referente a su enfoque tradicional, respecto al ambiente.

El nuevo siglo, estrena pro activamente iniciativas como la ECOESCUELA. Que parte de la implantación de un enfoque de gestión de valores, hábitos y actitudes, donde todos los involucrados en la gerencia escolar son los responsables directos de la sinergia colectiva que se debe producir en cada uno de esos espacios, para la defensa del ambiente.

La educación, que hasta ahora se había mantenido como un gran paquidermo, sumamente obesa, con serias limitaciones para cambios inmediatos, fue forzada a replantearse virajes en lo referente a su enfoque tradicional, respecto al ambiente. El nuevo siglo, estrena pro activamente iniciativas como la ECOESCUELA. Que parte de la implantación de un enfoque de gestión de valores, hábitos y actitudes, donde todos los involucrados en la gerencia escolar son los responsables directos de la sinergia colectiva que se debe producir en cada uno de esos espacios, para la defensa del ambiente.

Los maestros, que de manera anónima, silenciosa y hasta quijotesca, han realizado iniciativas en pro de la mejora del ambiente en sus escuelas, ahora pasarían a ser actores protagónicos, en este replanteamiento del enfoque escolar.

En su Visión, ECOESCUELA se levanta como un programa basado en valores, que asume y atiende el vital e impostergable compromiso de participar activamente en la conservación del ambiente, con la implantación de acciones permanentes y conjuntas de la escuela y la comunidad. Y en su Misión, se plantea desarrollar con las comunidades escolares, actividades ambientales generadoras de actitudes, capacidades y destrezas, necesarias para mejorar la problemática ambiental de sus centros de estudio y su entorno. Articulando la colaboración y apoyo de los entes públicos y privados.

Como valores de esta iniciativa, ECOESCUELA busca socializar la importancia del conocimiento de la dimensión ambiental implícita en todas las actividades humanas y cotidianas. Promover la participación activa y protagónica de las comunidades educativas, facilitando herramientas y conocimientos que conserven el planeta sano, para las generaciones futuras. Fomentar amor, gratitud y respeto hacia el ambiente, al adoptar hábitos, prácticas y actitudes generadoras de cultura ambiental y propiciar el compromiso individual de involucrarse en actividades dirigidas a la conservación del ambiente.

Desde las ECOESCUELAS la esperanza de un mundo mejor deja de ser una utopía y se transforma en una realidad. De allí saldrán los defensores de la continuidad de la vida en el planeta.