domingo, 29 de septiembre de 2019

LA ZOOLOGÍA (VERTEBRADOS) DE LOS PÁRAMOS ANDINOS VENEZOLANOS

"Los páramos de los Andes son uno de los paisajes más grandiosos de nuestro planeta."
V. Bareschi, Flora de los páramos de Venezuela.


El frailejón, protector de los páramos venezolanos


Image result for científico Volkmar Vareschi Flora de los páramos de Venezuela (1970)Explica el Diccionario de venezonalisimos en su tomo II (1993) el páramo venezolano de la siguiente manera:  "Terreno de la cordillera andina cuya elevación es superior a los 2.800 metros.  Se caracteriza por tener vegetación sub-arbórea escasa, lluvias y vientos frecuentes y temperatura inferior a los 12°C.   Ocasionalmente se cubre de nieve" (p.376).  


Image result for científico Volkmar Vareschi Flora de los páramos de Venezuela (1970)Pese a esa definición tan simplista hay otra más vivencial:  Cubren los páramos de la Cordillera de los Andes venezolanos, según el científico Volkmar Vareschi recogida en su excelente investigación Flora de los páramos de Venezuela (1970) una franja latitudional extendida desde los tres mil metros sobre el nivel del mar hasta los cuatro mil ochocientos metros, limitado a su ascenso por el comienzo de las nieves perpetuas.  Abarca este espacio de la serranía casi dos kilómetros de ancho en el cual se desarrolla un paisaje ecológico de singular belleza conformada por su originalisima flora adaptada a su extremoso clima,  junto a ella crece una fauna de vertebrados o invertebrados aunque no tan abundante en especies pero si en el prolífico numero de individuos los cuales - vegetación y zoología - le imponen el sello distintivo a ese hermoso territorio bendecido además por la espectacular visión de los cielos estrellados más transparentes del firmamento y entre ambas magnitudes la fuerte musicalidad del soplar del aire,  de las ventiscas,  de las llovizna, sumase a ello el policromo juego de las nubes con los disimiles reflejos de la luz solar sobre la cruda roca de las cumbres.


Image result for paramo de los andes venezolanosPosee este ámbito altitudinal dos rostros ecológicos dos rostros ecológicos determinados por las dos grandes estaciones climáticas de esos pasajes: la de las lluvias de marzo a octubre con un panorama de fitogeografia dominada por el nutritivo verdor, la transparencia del llover el celeste azul compartido con el blancor de los nimbos, de los cirros, de los nubosos estratos, la otra temporada, la seca, mas corta, de noviembre a febrero, la cual describe V. Vereschi con artística precisión (...) "la region entera resplandece como embriagada de una plétora de flores, el amarillo de los frailejones y de los arbustos de hypericum,  el rojo de la castilleja, el azul blanquizo de las lupinas, las estrellas plateadas de las rosetas (...) y centenares de plantas de vivos colores cubren el paisaje entero como uno de los tapices florales mas bellos del mundo" (V.Vareschi, pp. 9-10).  Emblematiza la vegetación paramera el genero Espeletia conocido en el lenguaje rural con el nombre de frailejones,  importante herbácea usada por la publicidad académica de símbolo conservacionista de los Andes.

Image result for libro Eduardo Rohl Fauna descriptiva de Venezuela (1956).
La presencia de vertebrados autónomos de las regiones parameras la representan pocas especies aunque si relativamente abultantes en cuanto al numero de individuos lo cual enriquece y embellece el panorama de las altas montañas colindantes de las nieves perpetuas.  Ha sipo prestada la información sobre estos hermosos animales habitantes del Andes empinado del clásico libro sobre la zoología venezolana de Eduardo Rohl Fauna descriptiva de Venezuela (1956).




Image result for ratón musaraña de los Andes (Caenolestes obscurus)

Tal vez el vertebrado mas prolífico, nativo de estos fríos lugares lo representa el nominado ratón musaraña de los Andes (Caenolestes obscurus).  Mora este pequeño marsupial en los entornos mas altos de los paramos. Dice Rolh: " En su aspecto exterior se parece a una rata de pelaje blanco suave y de color pardo oscuro en el dorso.  En la boca se observa singular conformación de sus labios consistente en dos aletas o rebordes salientes que brotan a cada lado.  Su largo mediano es de 22 - 24 centímetros, correspondiente la mitad al cuerpo y el resto a la cola.  Se alimenta de insectos, de arañas.  Su cabeza es puntiaguda."(Rolh, Fauna. p. 33).

Image result for la musaraña de Mérida (Cryptotis meridensis).El Orden Incentivoro está representado en Venezuela por la musaraña de Mérida (Cryptotis meridensis). Rohl la describe de la siguiente manera: “Esta pequeña musaraña tiene a primera vista la apariencia de un ratón, y es tal vez el tipo más pequeño entre los mamíferos. Su cuerpo, de tres cm. de largo, sin contar la cola, esta revestido de un pelaje muy corto, suave y aterciopelado de color negro aplomado, sensiblemente más oscuro en el dorso. la cola mide 4 cm. Vive en las quebradas cubiertas de árboles de las regiones parameras, en zonas de cerca de 3.000 metros de altitud, y como es de costumbres terrestres vive en el suelo done encuentra abundante alimentación de insectos, larvas, arañas, lombrices de tierra, etc. Despide un olor especial almizclado debido a la secreción de unas glándulas cutáneas que tiene en los costados." (Rohl, Fauna. pp. 75-76).

Image result for el cóndor (Sarcorhamphus gryphus).
Al Orden Cathartiformes pertenece el ave de rapiña más grande del reino animal, el cóndor (Sarcorhamphus gryphus). Durante muchos años los páramos de la Sierra Nevada de Mérida constituyeron sus dominios exclusivos. Luego por una falaz información sobre sus hábitos alimenticios fue sometido a una despiadada cacería hasta casi su exterminio. Hoy se dudad si aun existirán ejemplares en recónditos recovecos de la Cordillera. Escribe Rohl sobre esta ave: "El cóndor es la más grande entre las aves de rapiña , se distingue por la curuncula que corona la cabeza del macho. El color del cuerpo del macho adulto es negro acerado. La cabeza hasta la nuca esta descubierta y de color de carne rojo-marrón. Su largo es de un metro, 1 cm. Con auxilio de sus poderosas alas que mide tres metros de envergadura puede este gigantesco buitre elevarse rápidamente hasta los cinco mil metros de altura. El cóndor se alimenta comúnmente de carroña, es decir de animales en estado de putrefacción. No obstante, ataca además pequeños mamíferos como becerros, carneros"... (Rohl, Fauna. pp. 190-192).

Image result for águila negra (Oroaetus  Isidori)
Del Orden Falconiformes el águila negra (Oroaetus  Isidori) habita las altas montañas de la Cordillera de Mérida. Precisa su corporeidad Rohl así: "Entre las particularidades más salientes del Croaetus observamos que fuera de su gran tamaño, 80 cm de largo posee un penacho o cresta en la cabeza que se pone eréctil cuando el animal esta incómodo. Tiene grandes patas, y verdaderas garras, extraordinariamente fuertes. Toda la parte superior y la garganta son negro brillante, el inferior color leonado oscuro con listas negras en las cañas de las plumas del pecho." (Rohl, Fauna. p. 207).

Image result for el gavilán palomero de loa andes
También del Orden Falconiformes el gavilán palomero, nativo de las altas y umbrosas selvas de la Cordillera de Mérida en las alturas de la zona subalpina. Alimentase preferiblemente de Palomas y gallináceas. Posee un canto muy original. Señala Rohl: "Por las agradables y variadas coloraciones de su plumaje es uno de los más bellos gavilanes de Venezuela. Su parte superior: cabeza, alas, pecho son de vivo marrón canela; la cola castaño oscuro con cinco listas transversales blancos: toda la parte inferior, resto del pecho y calzones bandeado de finas listas alternando negras y blancas. Patas y región alrededor de los ojos amarillo vivo. Largo total: 38 cm." (ROL, Fauna. pp. 209-210).

Al Orden Caprimulgiformes pertenece la familia Trochilidae: los colibríes. En los páramos andinos venezolanos se dan tres especies de estas maravillosas aves, joyas de la vida silvestre: El colibrí cola de hoja (Ocreatus underwoodii): "Con las dos plumas externas de la cola (rectrices) sin barbas, exceptuando las puntas que terminan en dos plumillas redondeadas; las patas pequeñísimas y cubiertas de plumón. Color verde metálico. Común en las altas montañas y paramos de Mérida, en alturas de más de dos mil metros. (Rohl, Fauna. pp. 276-277). 

Image result for los colibríes. de los andesEl colibrí pico largo (Ensifera ensifera): "También de los Andes de Venezuela. Se particulariza por su extraordinario largo pico que mide entre 80 y 100 mm. El largo total del ave es de 23 cm. y su colorido es verde brillante con visos cobrizos." (Rohl, Fauna. pp. 277-278). El colibrí chivito de los páramos. Dice Rohl: "Vive en los más altos paramos en alturas que no bajan de 400 metros en cuyas regiones lo descubrió el botánico Linden en 1845 como la única ave que habita en aquellas frías soledades volando entre las sedosas flores de los frailejones. No es muy pequeños en relación con sus congéneres pues su largo es de 14 cm. Tiene un copetín blanco en la frente así como también un manojito de barbas en forma de chivan. El pico es muy pequeño. Su color es verde oscuro en la parte superior, cabeza negra y en la parte inferior verde oliva. Cola con visos metálicos cobrizos." (Rohl, Fauna. pp. 281-282).

Image result for viuda de la montaña o airón (Pharomacrus pavoninus)Del Orden Trogoniformes solo la llamada viuda de la montaña o airón (Pharomacrus pavoninus) habita las regiones parameras de la Cordillera de Mérida. Según Rhol ('...) "esta esplendida ave viene a ser entre nosotros el representante más próximo del célebre quetzal, el pájaro emblema de Guatemala. Tiene la parte superior y garganta cubierta de hermosísimo plumaje verde oro resplandeciente, cubriendo elegantemente algunas largas plumas de formas palmadas que salen de los costados sobre los lados de su pecho rojo escarlata vivo. (...) Pico amarillo. La cabeza y sus lados cubiertos de plumas erguidas de color bronceado y formando una especie de moño  que cubre la parte del pico. Su largo es de 32 cm. Se alimenta de bayas, frutas e insectos." (Rohl, Fauna, p. 284).

Image result for la urraca azul (Cyanolica armillata).En el Orden Passeriformes se destaca entre la fauna paramera la urraca azul (Cyanolica armillata). Afirma Rohl: "En las montañas húmedas que cubre las altas regiones de la Cordillera de Mérida vive esta bella ave de un hermoso plumaje de color azul jacinto, con excepción solamente de la frente, lados de la cabeza y algunas manchas en la garganta que son negras. 
Tiene un largo de 33 cm. es propia de Venezuela." (Rohl, Fauna. pp. 326-327).

La sana ecología de los páramos andinos venezolanos ha sobrevivido gracias a sus naturales defensores: la muy baja temperatura, la presión atmosférica, las ventiscas, la lluvia pertinaz. Significan ellos los escudos protectores de sus vegetales, de sus animales autóctonos. Favorablemente los humanos visitantes de esos altos espacios singularizan la benignidad social: científico, fotógrafos, turistas, pintores, poetas.

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Del poemario Alrededor de Lubio Cardozo hemos prestado la inmediata composición lirica.






 PARAMO DE LA CULATA

Cuando cerca de ti estuve
cuando al pie de la cóncava serranía obscura
tu roca húmeda, magnifica, toque
cual un sólido pedazo de lo eterno
dije
por aquí anduvo Dios.
Alzada piedra, voz de rotundo silencio
atronadora revelado en tu retante materia.
Mis arenosos restos
en tu más pequeña oquedad cabrían.
Oh sayo de Dios
mi arrogancia, mi sed, mi pensar
perdona.
                                         (p.41)
Image result for poemario Alrededor de Lubio Cardozo 
CONTEMPLANDO LA CORDILLERA

Con el misterio de mis huesos
cuando al pie de ese empinado espacio
yazca
tu testimonio de lo perenne
alentare.
  
BIBLIOGRAFIA UTILIZADA:
Diccionario de venezolanismos. Caracas, Universidad Central de Venezuela. Academia Venezolana de la Lengua, 1993. 3 v.
Volkmar Vareschi, Flora de los páramos de Venezuela. Mérida, Universidad de Los Andes, 1970. 429 p.
  Eduardo Rhol, Fauna descriptiva de Venezuela (Vertebrados). Madrid, Nuevas Graficas, 1956. 516 p.
Lubio Cardozo, Alrededor. Caracas, La Espada Rota, 2010. 50 p.

Lubio Cardozo # Lenin Cardozo



domingo, 23 de junio de 2019

Energía Solar, la última apuesta limpia y renovable del Canadá

The 44-MW Nanticoke Solar Farm in Ontario.

El gobierno nacional del Canadá en cumplimiento de los acuerdos internacionales para la disminucion de la contaminacion atmosférica por el uso de los combustibles fosiles, en los últimos 4 años, ha profundizado en inversiones de energía renovable, siendo la Granja Solar de Natincoke el último megaproyecto de la actual administración.  En una extension de 105 hectáreas se instalaron 192,431 paneles solares en la orilla del lago Erie, al sur de la Provincia de Ontario.  El area ocupada para el desarrollo de este importante megaproyecto, fue donde antiguamente estaba construida la principal  planta de energia electrica de esa region a través del consumo de carbón (Construida en 1972, con una producción de 4000 MW).  Se paso entonces, de generar energia a partir de una de las tecnologías mas contaminantes del ambiente a el uso de las llamadas tecnologias limpias.  Tiempo de construcción del proyecto 12 meses -   Marzo del 2018 a Marzo del 2019- para una generacion independiente de 86 megavatios (MW,  un Mega Watt o Mega Voatios equivale a  1.000.000 watts o vatios,  energía promedio para alimentar 400 viviendas.  Lo que significa que 86 MW representa la energia que pudiesen consumir 34 mil viviendas).  

Related imageA través de la energía solar cada Megawatts o Megavatios instalado,  evita la emisión de 640 toneladas de CO2 a la atmósfera en un año, el equivalente a sembrar 106.136 arboles

Lugar de construccion de la Granja Solar, en las áreas adyacentes a la  comunidad de Nanticoke, en la Provincia,de Ontario.  Inversión de la obra 100 millones de dólares.

Como una nota curiosa, en este proyecto participaron convocados de todas las regiones del pais,  mas de 200 trabajadores canadienses y entre ellos yo tuve el privilegio de ser uno de ellos,  alcanzando la posición  de  supervisor de instalacion de estructuras fijas o andamiaje que son las que se colocan previo a la instalacion de los paneles solares.  De los 192 mil paneles solares que se usaron (con un aporte promedio de 345 vatios cada uno), estos
se soportaron sobre 7400 estructuras o mesas, que es como se les conoce en el lenguaje de los instaladores.

Cuando me incorporé al proyecto, ya tenía algunos meses de haber comenzado y se me asignó a la cuadrilla de ensambladores de estructuras (Los llamados Solar Racking and Mounting).  La primera semana estaba muy preocupado, porque mientras yo a duras penas podia ensamblar 4 o 5 estructuras diarias, los otros trabajadores de la cuadrilla, que casi todos eran aborígenes canadienses de unos 190 cm de alto y como de 120 kilos de peso, promedio, ellos podian armar hasta 10 estructuras diarias. Pensé que me iban a despedir por bajo rendimiento, luego empecé a notar que todos sin excepción que aún hacíendo un extraordinario trabajo de ensamblaje de 7 días a la semana, solo trabajaban 3 o 4 días.  Los otros días se quedaban en su comunidad bebiendo o como decimos nosotros "parrandeando".. Es decir, ellos magistralmente hacían 30 o 40 estructuras o mesas y yo a mi paso de morrocoy hacia un poco más de 40 también en ese mismo rango de 7 días por semana.  Luego fui mejorando, desarrolle más habilidades y ya hacia como unas 75 u 80 estructuras a la semana, contra las mismas 40 que hacían mis compañeros aborígenes. No porque yo fuera mejor o mas rapido, sino porque simplemente no faltaba al trabajo. 

Lo que me mantuvo hasta el final del proyecto fue mi actitud y aptitud y mi disciplina y vocacion al trabajo.

La parte final del proyecto fue la más difícil porque nos toco  trabajar en el invierno que comienza a mediados de Noviembre hasta Marzo.  Muchos dias, sufrimos los rigores de trabajar a menos 25 o a menos 30 grados centigrados.  El ausentismo laboral fue notorio, los trabajadores se enfermaban por docenas,  en mi caso sólo la voluntad férrea de querer llegar hasta el cierre de la obra me mantuvo en pie.  Por lo general, en las mañanas no sentiamos los dedos de las manos, aún cuando usábamos ropa, botas y guantes especiales para el frio.  Nada detenía el espantoso frío que penetraba nuestras protecciónes.  Siempre andaba con la preocupacion de una posible gangrena si los dedos de las manos o de los pies, se mantenian congelados por mucho tiempo. 

Trabajabamos 12 horas diarias de lunes a domingo.  Con intermedio de media hora para almorzar y 15 minutos a media mañana para desayunar.  En el invierno, en los días más recios, mantenían cerca de la cuadrilla un pequeño bus a diesel,  siempre prendido, con la calefacción full.  Por seguridad nosotros trabajamos 45 minutos y luego nos metíamos en el bus 15 minutos para descogelarnos.  Pero no siempre contábamos con el bus cerca y la agonía de no saber que hacer con el frio se prolongaba por más horas.  Al final de la obra de 200 fortachones trabajadores, el frio diezmó a casi todo ese ejercito de vikingos, y sólo quedamos no más de 20.



martes, 12 de marzo de 2019

Somnium Orbis Terrarum (El sueño de la Tierra) por Lubio Cardozo


Cuando esta aventura de la vida concluya.
Cuando el planeta una roca pelota de ceniza 

                                  Sin azul

                                  Sin verdor

                                  Sea

Tal vez entonces en algun momento las piedras, las arenas preguntaran: 
                                  - Acaso soñamos?

Image result for planeta tierra sin plantas

                                          Lubio Cardozo, 
                                          poeta y ambientalista venezolano 

lunes, 4 de marzo de 2019

LOS ANIMALES SILVESTRES DE VENEZUELA EN UN LIBRO ADMIRABLE: LA FAUNA DESCRIPTIVA DE VENEZUELA (VERTEBRADOS), ESCRITO POR EDUARDO RÖHL

Image result for LOS ANIMALES SILVESTRES DE VENEZUELA  POR EDUARDO RÖHLConstituye el ser de los venezolanos su tierra, ese maravilloso espacio del Planeta extendido desde la Serranía de Perijá y Los Andes nativos hasta el Océano Atlántico, desde el Mar Caribe hasta la Amazonía pertinente, atravesado por la poderosa arteria equinoccial del Orinoco. Ha andado desde siempre sobre ese entrañable paisaje el venezolano, porta éste sobre su piel, en su alma-espíritu una historia construida con el valor, dramática, a veces trágica pero siempre fértil, trascendente, ennoblecida por su autenticidad.  En fin, los territorios por donde pasó Simón Bolívar con su sueño de una mejor existencia en libertad.  

Han acompañado al venezolano en su devenir por su entrañable geografía la exuberante vegetación, junto a ella la plural y óptima zoología habitante del orbe selvático, de los Llanos, de las montañas, de su mar, de sus ríos, de sus lagos y lagunas. Pues bien, la orografía, la vegetación, los animales silvestres le han impreso un sello singular al territorio de Venezuela.  De ello dan fehacientes testimonios sobre lo afirmado numerosos científicos foráneos y nativos investigadores de estos horizontes del saber en torno a nuestro espacio de región equinoccial, a la cual le dedicó Alejandro de Humboldt más del cincuenta por ciento de su monumental obra Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente.


Image result for LOS ANIMALES SILVESTRES DE VENEZUELA  POR EDUARDO RÖHLSe ocupará el presente escrito de una breve disertación sobre un libro (pensado con nobleza ecológica avant la lettre”) el cual revela de manera exhaustiva, fervorosa, la fauna de los vertebrados con natural al paisaje nativo: se trata pues de Fauna descriptiva de Venezuela del Dr. Eduardo Röhl.
Salió la primera versión de este texto en 1942, impreso en Caracas, por la Tipografía Americana. En la “Introducción” al volumen afirma categóricamente el autor, en el primer párrafo: “En la presente obra sobre los vertebrados de la fauna de Venezuela he procurado reunir una relación y descripción de las especiales vernáculas más notables del país, seguidas de sus nombres científicos según las más recientes clasificaciones. Ha sido mi intención preparar en este volumen un esbozo de nuestra fauna típica escrito en lenguaje fácil, acompañándolo con narraciones interesantes observadas por los grandes naturalistas que han escrito sobre la zoología venezolana”.
Se publica la segunda edición en 1949 en los mismos talleres de la Tipografía Americana. Merece destacarse en la nueva “Introducción” la vertical vocación ecologista del autor expresada de manera clara en el último párrafo: “Motivo de especial satisfacción para mí el haber logrado mis anhelos entre la juventud estudiosa, despertando en ella con la lectura de mi libro cariño y protección hacia nuestra fauna tan inútilmente destruida entre nosotros, especialmente las aves, joyas preciosas que Natura nos reporta al hombre”.  

Se da a la luz la tercera edición en 1956, en Madrid, en la imprenta Nuevas Gráficas de 516 páginas. La presente disertación se apoya en esta versión, por lo tanto, las citas, referencias remiten a este volumen de 1956.

La primera ventana del libro se abre con un excelente estudio y descripción de los pisos climáticos de Venezuela.  Nunca en el país, hasta el presente, se había expuesto de manera científica a la par de poética una lección tan brillante, en apenas veinte y dos páginas, sobre los diversos paisajes paradigmas de la geofitografía nacional: “Cuadros fisionómicos de los paisajes de las zonas altitudinales de Venezuela (pp. XV-XXXVI).  En su ascenso a partir del nivel del mar comprende los siguientes estratos:  La zona tropical cálida (de 0 a 800 metros), la zona subtropical o templada (800 a 2000 metros), la zona subalpina o fría (2000 a 3000 metros), la zona alpina o paramera (3000 a4700 metros en el límite de las nieves perpetuas). Refuerzan con sorprendente acierto las descripciones científicas nueve admirables dibujos realizados por los pintores y naturalistas de la época Anton Georing y Ferdinand Bellermann.

Después del preámbulo de los pisos climáticos con sus perfiles orográficos junto a sus respectivas vegetaciones, el autor entra de manera sistemática en la exposición de los animales vertebrados cuyos hábitats allí se hallan: la zoología propiamente. Abre el capítulo con una sintética definición teórica de los vertebrados, expone a continuación la clasificación natural de los mismos aceptada hasta el presente: comprende cinco clases, mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces. A su vez cada una de estas Clases se divide en Órdenes.

CLASE I. MAMÍFEROS: Dedica Röhl a la explicación de los mamíferos veinte y dos páginas. Su definición de los mismos la sintetiza así: “Los mamíferos constituyen el grupo de vertebrados más perfecto desde el punto de vista humano. Su reproducción es casi siempre vivípara, alimentando las hembras a sus hijos, en los primeros tiempos con leche de sus glándulas mamarias, de aquí el nombre de mamífero” (p. 6). Entra de inmediato el autor en el despliegue detallado, con la sistematicidad acostumbrada, de cada uno de los Órdenes de los mamíferos. El primero a estudiar lo constituye el Órden Marsupialis, representado en Venezuela por tres especies: el rabipelado, el perrito de agua y el ratón musaraña de Los Andes. Viene a continuación el Órden Primates (los monos). Encabeza este el araguato. Dice Röhl: Él araguato es el mono más esparcido en el territorio venezolano y se le distingue fácilmente por su vistoso pelaje rojoparduzco (p. 36). Se le encuentra tanto en las regiones bajas y cálidas como en las altas y frías, selvas vírgenes de la Cordillera de la Costa” (p. 37). Hoy por hoy el araguato ha desaparecido de los bosques nativos tanto por la cacería como por la destrucción de sus hábitats. Agrega Röhl un perfil muy peculiar del araguato: “Una de las características especiales de este mono son los fuertes y roncos aullidos que emite principalmente a la salida de la aurora y en la puesta del Sol, de allí el nombre de aullador como también se le conoce. En los días obscuros y precursores de las tempestades tropicales se le oye con más frecuencia. Estos coros lanzados por infinidad de animales se escuchan a grandes distancias” (p. 37). Asigna Röhl al araguato ocho páginas acompañadas de ilustraciones como inserta a manera de apoyo citas de Humboldt, Appun, Goering.  De inmediato pasa a describir Röhl a otros primates habitantes del territorio nacional: el mono chucuto, el capuchino del Orinoco, el caparro, la marimonda, el cosita, el cararrayada, el machango, el mono tití, la viudita.  

Pertenece el Orden subsiguiente a los Quirópteros o murciélagos. Únicos mamíferos voladores cuyo rasgo principal lo establece precisamente una larga membrana aliforme muy delgada extendida a lo largo del dorso hasta reunir las extremidades posteriores, acondicionada para el vuelo. Escribe Röhl: “Son vuelos nocturnos o crepusculares. De acuerdo a su régimen alimenticio los murciélagos se agrupan en dos secciones: los insectívoros y los frugívoros que se alimentan de frutos (…). Algunas pocas especies chupan la sangre de otros mamíferos (hematófagos)” (p. 69).  De inmediato nombra los murciélagos de mayor presencia en el País: el murciélago narigudo, el listado, el de alas blancas, el murciélago pescador, el vampiro grande mordedor, el vampiro rojizo, el espectro, el atrapa moscas, el vampiro de lanza, el oreja de ratón, el tricolor.

El Orden de los roedores comprende tal vez a los mamíferos más simpáticos de los espacios silvestres. Precisa Röhl su tipología así: “Animales pequeños fitófagos; de pelaje suave y piel elástica; con dos incisivos largos propios para roer, carecen de caninos; mandíbula inferior con movimientos laterales; roen con los incisivos, mastican con los molares” (p. 76). Sólo ocho especies señalan este Orden en la zoología vernácula: el conejo de monte, la ardilla o ardita común, el puerco espín, el puerco espín blanco, el chigüire, la lapa, el acure de monte, la casiguara. “El Chigüire es la especie mayor de todo el género de los roedores. Su largo medio es de un metro. Vive reunido en bandadas en los márgenes de los ríos, lagunas, pantanos de nuestros llanos en cuyas húmedas orillas cubiertas de altas hierbas y otras vegetaciones encuentran su alimentación” (pp. 80-81).
El Orden inmediato, los carnívoros, agrupa a los mamíferos mas respetables de las montañas, de las planicies arbóreas, por sus fuerzas físicas y su ferocidad. Alimentanse exclusivamente de carne de otros animales vivos. La mayoría es terrestre, otros arborícolas, algunas especies se les ubica como semiacuáticos. Su deambular lo realizan con preferencia durante la noche. El jaguar ocupa por su tamaño, su fuerza, su agilidad el lugar más importante entre los carnívoros de nuestro país. Tiene un largo medio de dos metros desde la nariz hasta la punta de la cola. Color rojizo amarillo obscuro con manchas circulares negras. Hoy en día va en camino de extinción. Otros felinos de hermosa prestancia los representan el puma, el cunaguaro, el manigordo, el gato montés. Dos especies conforman los cánidos silvestres nativos: el zorro común y el perro grullero. Otro sector lo integran la comadreja, el hurón, la nutria, el mapurite. Sobre éste refiere Röhl una afirmación de Adolfo Ernst: “Son animales de una forma y aspecto bonito, pero tienen un arma de defensa que es más poderosa que el cuerno del búfalo o la garra del jaguar: un líquido de olor sumamente desagradable que es segregado por dos glándulas anales muy desarrolladas” (p. 106). Este líquido lo dispara en forma de chisguete cuando se ve atacado por sus enemigos. Con sentido ecológico da Röhl esta importante noticia: “El mapurite es uno de los más activos destructores de serpientes (ofiófago) además de ser inmune a cualquiera de los venenos, por tóxicos que sean, de las culebras del país. En el Brasil, donde se ha estudiado esta particularidad, se tiene a ese animal entre las especies protegidas” (p. 107). Finalmente se ofrecen los nombres de otros carnívoros en relativo peligro de extinción: el cuchi cuchi, el zorro guache, el cangrejero, el oso frontino.
A continuidad, el Orden Edentados. Röhl los precisa cual “mamiferos que carecen de dientes o poseen solamente molares sin raíces ni esmalte; de piel cubierta de pelos ásperos, algunos otros de piel ósea relacionada con una epidermis córnea” (p. 121). Recoge al respecto las especies concurrentes en la zoología nativa: el oso hormiguero o palmero, el oso melero, la pereza, el cachicamo, el cachicamo gigante o cupa, este peculiar de las selvas de Guayana, mide medio metro incluida la corta cola.
El Orden Cetáceos, “mamíferos de gran tamaño, de vida acuática, con respiración pulmonar, carecen de extremidades abdominales; aberturas nasales en la parte superior de la cabeza, epidermis muy gruesa exenta de pelos” (pp. 130-131).  En las aguas del país este Orden lo encarnan sólo tres especies: la tonina del Orinoco, el delfín, el cachalote o ballenato.
Una sola especie representa en nuestro territorio el Orden de los Imparidigitados, “mamíferos ungulados, es decir con pezuñas que envuelven la extremidad de los dedos” (p. 134), la famosa danta o tapir.

El Orden Paradigitados pose en Venezuela pocas especies de las cuales se destacan la báquira o  báquiro, el venado matacán, el venado caramerudo.

Del último Orden de los mamíferos, los Sirénidos, escribe sobre el particular Röhl: “Pequeño grupo de mamíferos acuáticos (…), de cuerpo pisciforme, piel desnuda, con aletas anteriores, aletas caudales horizontales. Son herbívoros; viven en los grandes ríos” (p. 145). El manatí encarna la única especie de este Orden en Venezuela, singular animal silvestre en real peligro de extinción.


CLASE II. AVES:  Resumo la definición de Röhl de la siguiente manera: cuerpo cubierto de plumas: solo ellas tienen el don del canto: constitución física diseñada para el vuelo: esqueleto liviano, huesos llenos de aire (neumáticos); sacos de aire repartidos por el cuerpo (p. 149). Para su estudio Röhl continúa con la disposición por Ordenes: Orden Tinamiformes: Comprende a las llamadas gallináceas. Se hallan en Venezuela las especies conocidas como la gallina azul, la pocha, la soisola, la gallina de monte, la gallina cuero. 
Del Orden Colymbiformes: el patito zambullidor. 
Del Orden Pelicaniformes: el chicuaco, el pájaro vaco, la garza blanca, la garza morena, el pato cuchara, el gabán, el garzón soldado, el tautaco, el tarotaro, el corocoro, la garza paleta, el flamenco (en peligro de extinción). 
Del Orden Anseriformes: el pato real, el pato carretero, el pato güiriri, el aruco, el chicagüire. 
Del Orden Cathartiformes: el cóndor (casi extinguido en Venezuela), el rey zamuro, el zamuro, el oripopo. 
Del Orden Falconiformes: el caricare, el chupacacao, el gavilán habado, el gavilán macagua, el gavilán colorado, el gavilán tejé, el gavilán tijereta, el gavilán primito, el águila arpía, el águila negra, el gavilán azul, el gavilán palomero, el águila pescadora, el halcón primito. 
Del Orden Galliformes: el paují de copete, el paují copete de piedra, la camata, la guacharaca, la pava de monte. 
Del Orden Odontoforidas: la perdiz, la chechena.  Del Orden Gruiformes: el carrao, el gallito de monte, la cotara, la gallineta de agua, la tigana. Del Orden Charadriformes: el gallito de laguna, el alcaraván de corbata, la viuda, el guanaguanare, el pico de tijera. Del Orden Columbiformes: la paloma turca, la paloma de garantilla, el pichón de montaña, la guacoa, las tortolitas. Del Orden Psitciformes: las guacamayas, el loro de penacho, el guaro, el loro real, el calzoncito, el perico cara sucia, el perico amarillo. 
Del Orden Cuculiformes: el garrapatero, el saucé, la piscua. Del Orden Strigiformes: la lechuza blanca, el titirijí, la lechuza orejuda, el mochuelo, el currucucú, la pavita. Del Orden Caprimulgiformes: el guácharo, el nictibio, el aguaitacaminos, la golondrina montañera, el colibrí cola blanca, el colibrí de hoja, el chivito de los páramos. Del Orden Trogoniformes:  el airón, hermoso pájaro habitante de las selvas umbrías de la Sierra Nevada de Mérida, muy parecido al quetzal.


CLASE III. REPTILES: Conceptualízalo Röhl así: Vertebrados de sangre fría (…)  Cuerpos cubiertos de escamas o escudos, tienen cuatro patas cortas o se arrastran por el suelo, de ahí el nombre de reptiles (del latín rapere)” (p. 365). Del Orden Crocodilinos singularizan tres especies: el caimán del Orinoco, el caimán americano, la baba. Del Orden Lagartos (Saurios): el camaleón criollo, la iguana, el mato de agua, el mato real, el cotejo, la lagartija, el limpiacasa, el tuqueque enano, la culebra de dos cabezas. Del Orden Ofidios o serpientes: la culebra de agua o anaconda: “Su enorme tamaño de más de ocho metros de largo la coloca entre las serpientes más grandes del mundo (pp. 384-386), la tragavenados o macaurel, la cazadora o tigre, la verdegallo o lora, la sapa, la ratonera, la bejuca, la coral venenosa, la coral no venenosa, la cascabel: “Esta terrible serpiente es de las más abundantes en nuestro país, propia de las regiones cálidas, posee un apéndice córneo llamado cascabel situado en el extremo de la cola el cual agita incesantemente cuando va a acometer su presa. Gracias a ese singular ruido que alerta al hombre de la proximidad de tan temida culebra los accidentes no son tan frecuentes” (pp. 397-398); la macagua o guayacán, la mapanare o cuaima concha de piña. Del Orden Quelonios o Tortugas: Patentes en Venezuela las inmediatas especies: el morrocoy, la jicotea, la tortuga de carey (a riesgo límite de extinción), la tortuga verde, la caguana, la arrau o tortuga del Orinoco, el galápago.

CLASE IV. ANFIBIOSO BATRACIOS: Aclara Röhl con sencillez la especificidad de estos animales: Grupo de vertebrados conocidos vulgarmente por ranas, sapos, salamandras. Su particularidad más importante: viven la primera etapa de subida en el agua como los peces respirando por branquias, después de una metamorfosis pasan a la edad adulta, respiran por pulmones, adquieren patas, pasan a la vida terrestre. Al Orden de los Anuros pertenecen las inmediatas especies nativas: el sapo común, el sapo de celdas, el sapo rayado, la rana cantora, la rana lechera, la rana marsupial, la rana platanera, la rana cornuda, la rana verde acuática. Del Orden Urodelos sólo se conoce una especie en Venezuela, la salamandra. Del Orden Apodos: la mal llamada culebra de dos cabezas (diferente a la mencionada en párrafos anteriores).


CLASE V. PECES: Explica Röhl: “Los peces son vertebrados que viven exclusivamente en el agua, tanto dulces como saladas. Cuerpo cubierto de escamas dérmicas o escudos óseos. Respiran por branquias. Sus extremidades, se encuentran convertidas en aletas o remeras. Su sangre es roja pero fría”(…) (p. 434). En el orden Ciclostomos sólo se ubican las lampreas. Al Orden Salacios pertenecen el tiburón azul, el cazón, la tintorera, la gata, el tiburón carite, el pez martillo, el pez sierra, la raya, el chucho, la manta, el temblador de agua salada. Del Orden Teleósteos: el sábalo, el macabí, la aguja, el bagre rayado, la morena, el caribe, el temblador, la guabina, el corroncho, la palometa, el pavón, el laulau, el morocoto, la sapuara, el caballito de mar, el lebranche, la picuda, la lisa, el atún, el bonito, el carite, el volador, el pez espada, el jurel, la anchoa, el mero, el róbalo, el pargo real entre muchos otros.
Finalmente:  Este libro de Eduardo Röhl constituye sin lugar a dudas un esfuerzo titánico, un registro exhaustivo de la fauna vertebrada de Venezuela, descrita con respeto científico, con vocación ecologista. Un libro escrito con sentido patriótico. Obra valerosa en la defensa de los espacios naturales de la flora, de la fauna terrícola, fluvial, marina, aérea de esta región equinoccial llamada Venezuela.
Nombres de científicos quienes con sus estudios respaldan esta obra del Dr. Röhl:  Alejandro de Humboldt, Aimé Bonpland, E. Miller, Adolfo Ernst, James M. Spense, Eugene L. Simón, Hermann Karesten, Carl Sachs, F. Appun, J.J. Linden, Alfredo Jahn, K. Moritz, Augen André, A. Fendler, W.H. Phelps, Marco Aurelio Rojas, N.J. Joaquín.




Lubio Cardozo / Lenin Cardozo



Eduardo Amadeo Röhl Arriens

El 23 de diciembre de 1956 Eduardo Röhl le envió una carta de agradecimiento a William Phelps padre, por el “X-mas gift” que recibiera de su parte para esa Navidad. Se trataba del libro sobre la avifauna de las Indias Occidentales Holandesas escrito por el Dr. K. H. Voous De Vogels van de Neederlandse Antillen de cuya revisión derivó la pregunta en perfecto inglés:“¿Por qué no fueron incluidos el Coragyps atratus foetens y el Cathartes aura en esa publicación?”, interrogante originada por su interés y predilección por este tipo de aves. El remitente prosigue: “… es el ave conocida en español con el nombre El Zamuro que come bailando, expresión muy vernácula del llano venezolano. A lo que su estimado Bill le contestó: “Not on islands” ("No en las islas").

Estos singulares descubrimientos en la correspondencia archivada por Phelps padre, nos recrean la profunda amistad entre dos hombres de ciencia, que no solo estaban unidos por la búsqueda del conocimiento sino también por la camaradería, el buen humor y su afición por las mascotas. Ejemplo de ello, lo constatamos en otra misiva, donde Röhl desde Alemania comparte con Phelps la congoja por la perdida de su perrita, hasta el punto de sospechar que su quebranto físico es a causa de ese desconsuelo[3].
Eduardo Röhl nació en Caracas el 15 de mayo de 1891, era descendiente directo por línea materna del General Rafael Urdaneta y del General Francisco Avendaño por parte de padre, ambos bisabuelos gestores independentistas de nuestro país[4].

En la Universidad Central de Venezuela revalida el título de Topógrafo en 1934 [1], que obtuviera en la Escuela Técnica de Hannover en 1914, luego viaja a Alemania para obtener su grado doctoral. Previamente, había intentado estudiar en el país germano pero la Primera Guerra Mundial lo impidió[8], obligándolo a regresar a Venezuela para convertirse en uno de los científicos venezolanos más polifacéticos que haya vivido en el siglo XX. No solo se destacó como físico, astrónomo, meteorólogo, climatólogo y cartógrafo sino que también incursionó en el ámbito geográfico, histórico y ornitológico. Röhl investiga y explica las maravillas que la Naturaleza nos ofrenda en una tesonera y fructífera labor científica.
Redactó la primera revisión bibliográfica ornitológica de Venezuela[11] dando pie a que Phelps padre prosiguiera con la investigación acuciosa de la historia de los primeros colectores de aves en el país hasta 1944 [9].
En 1934 fue Sub-Director del Observatorio Nacional de Caracas[5]. Otro logro que se le atribuye es la organización y catalogación de los museos nacionales[1] y precursor de la sistematización de los registros climatológicos del país[7] .





Asumió la Dirección del Observatorio Cajigal en 1941 después del periodo de Francisco J. Duarte, donde su gestión alcanzó el mayor reconocimiento por enrumbar este recinto hacia su progreso y modernización hasta lograr posicionarlo como la referencia astronómica venezolana por excelencia. Además, solicitó en Alemania los equipos para iniciar un observatorio astronómico completo en Mérida conocido actualmente como Centro de Astronomía “Francico J. Duarte”, donde se realizan importantes aportes en investigación y docencia [1,13]. Con el fallecimiento de Röhl en Hamburgo en 1959 y la situación política originada por el derrocamiento de la dictadura pérezjimenista, se detuvieron momentáneamente los avances de la construcción de las cúpulas y edificios del Observatorio[7] hasta que se redefinió la operatividad, equipamiento y personal del instituto en las décadas del 60 y 70 acorde con la línea de investigación de las Universidades en este campo y la supervisión de la Armada venezolana sobre quien recayó la responsabilidad de los destinos del Observatorio.
El Sillón XX le es asignado como Individuo de Número de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales en 1933 y este mismo año es Fundador y Presidente de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales [1].
Cuando William H. Phelps fue incorporado como Individuo de Número de la Academia, le correspondió a Röhl darle la bienvenida en el acto solemne, en cuyo discurso expuso la curiosa coincidencia sobre los inicios de los estudios ornitológicos venezolanos del Barón Jacquin y Phelps al seleccionar ambos como sitio geográfico para la colección de aves [10] a Cumaná, la primogénita del continente.
Röhl es el autor de dos importantes obras para la ciencia en Venezuela, como son: Fauna descriptiva de Venezuela y la Historia de las Ciencias Geográficas de Venezuela. Recibió numerosas condecoraciones, entre ellas: el Doctorado Honoris Causa de las Universidades de Puerto Rico, Central de Venezuela y Hamburgo, y la Orden del Libertador en el grado de Comendador. Fue miembro de diversas asociaciones científicas nacionales e internacionales ejerciendo funciones directivas o como miembro honorario [1].
Las colecciones de aves del cerro El Ávila fueron georeferenciadas gracias al mapa de “Caracas y sus alrededores” elaborado por Röhl. Alberto Fernández integrante de la Colección Ornitológica Phelps, relata en el cuaderno de campo de la expedición a El Ávila del año 1939 que el Campamento del Dr. Röhl era frecuentado para pernoctar y seguir el camino hacia sitios ubicados en diferentes cotas de altura [6]. En muchas oportunidades fue el emisario de Phelps ante las autoridades del American Museum Natural History, el British Museum, Smithsonian Institute y Museo de Historia Natural de Hamburgo. En reconocimiento a los méritos científicos del Dr. Röhl, Zimmer y Phelps padre describen una subespecie de Carpintero con su nombre: Picumnus squamulatus rohli [12].





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