sábado, 13 de septiembre de 2014

Ambientalistas de Cabimas marcharon en defensa de sus embalses y bosques: HASTA TRES HECTÁREAS POR DÍA SON DEFORESTADAS EN LA CUENCA DE BURRO NEGRO

Grupos Ambientalistas del municipio Cabimas acompañados por autoridades del Concejo Municipal, Ministerio del Ambiente y Gobierno Regional, realizaron una marcha para llamar la atención sobre la deforestación de la cual es objeto la Zona Protectora de Burro Negro, ubicada dentro de la jurisdicción de Cabimas, Valmore Rodríguez y Lagunillas, y en la cual se encuentran los reservorios de agua dulce que abastecen a todos los municipios de la Costa Oriental del Lago.



Se estima que en la zona de Burro Negro, a diario, son devastadas tres hectáreas de bosque a consecuencia de la tala y la quema, ilícitos ambientales asociados en la mayoría de los casos al cultivo de la malanga, cuya producción fue prohibida desde fecha reciente en la Sierra de Perijá, tomando en consideración la deforestación provocada así como el  impacto en el ciclo lluvioso, trayendo como resultado la disminución del volumen de los ríos que alimentan los embalses de la región,  lo cual puso en situación crítica el suministro regular de agua para los municipios Maracaibo, San Francisco, Mara, Miranda, Almirante Padilla, La Cañada de Urdaneta y Jesús Enrique Lossada.


La actividad se desarrolló, en medio de consignas a favor del ambiente, desde la avenida Carnevalli hasta la Plaza Bolívar de Cabimas.  Extraordinaria participación de los  jovenes de la Fundación Refugio de Dantas, bajo la dirección de Giovanny Ortiz y Mervin Fuenmayor, ellos llenaron de consignas y de colorido la movilización, igual los trabajadores de la Secretaria de Ambiente de la Gobernación, con el liderazgo de Normando Gonzalez.  Hábitat y la Asociación Protectora de Fauna Silvestre de la COL se hicieron presente con sus pancartas y lemas ambientalistas.




Visto este panorama, los municipios de la Costa Oriental del Lago se disponen a tomar medidas para defender sus cuencas hidrográficas y garantizar el acceso del vital líquido para sus comunidades; así mismo emprender acciones de resguardo de la diversidad biológica presente en esta sub-región.


Esta  marcha ambientalista realizada es una forma de  promover una reflexión asociada al futuro de la Costa Oriental del Lago, ya que estamos defendiendo nuestro derecho y el de las generaciones que vienen, a disponer de agua dulce. Si no hay cambios en la visión y en las políticas de resguardo de la Cuenca de Burro Negro, en un lapso no mayor de 15 años veremos serias consecuencias para estos municipios.  Muy importante también,  la voluntad de las autoridades locales al incluir en su agenda de acción esta materia.



La presidenta del Concejo Municipal Bolivariano de Cabimas, Mapy Chávez, anunció la conformación de una mancomunidad de ediles de los municipios Cabimas, Lagunillas, Simón Bolívar, Santa Rita y Valmore Rodríguez, a fin de crear las ordenanzas que garanticen la protección de sus cuencas hidrográficas y bosques.  La primera reunión de los Concejos Municipales de la COL tendrá lugar el 19 de septiembre, en el Parque Eco-Turístico Refugio de Dantas, ubicado en la Reserva Forestal de Burro Negro en el municipio Lagunillas.

Fanny Reyes / Lenin Cardozo







domingo, 31 de agosto de 2014

Saneamiento de cañadas exige una gestión compartida entre Gobierno y Comunidad


En la búsqueda de una gestión compartida entre Gobierno y Comunidad se inicia en la ciudad  una campaña casa por casa denominada “Maracaibo: cuida tus cañadas” que llevará un mensaje de reflexión y un llamado a la conciencia de los vecinos que habitan en zonas adyacentes.


Maracaibo es una ciudad integrada por un sistema de 200 kilómetros de cañadas y afluentes naturales, que vinculan directamente a más de 100 mil familias que viven en los márgenes y zonas circunvecinas.

A pesar de los esfuerzos que adelantan el Gobierno Regional y el Ministerio del Ambiente para el saneamiento de las cañadas, éstas se ven frecuentemente colapsadas por la gran cantidad de basura que albergan.

Una relación altamente peligrosa se ha establecido entre comunidades y cañadas, ante la práctica recurrente de utilizarlas como vertederos, lo cual contamina estas aguas que desembocarán en el Lago de Maracaibo y además, como ya se ha demostrado de manera reiterada, en tiempos de lluvia  compromete la seguridad de las comunidades aledañas, poniendo en riesgo vidas y bienes materiales.


Las cañadas representaran un factor de riesgo para las comunidades vecinas mientras sus habitantes sigan lanzando escombros, artefactos y toda clase de desechos a los cauces. Es un asunto de ausencia de educación ambiental y  toma de conciencia por parte de los ciudadanos. 

La falta de conocimiento del marabino  acerca del ambiente y su corresponsabilidad directa es notable; en una encuesta realizada recientemente solo un 20% de los consultados consideró que la protección ambiental es un tema prioritario y vinculante.


A ello se suma un gobierno municipal abrumado y sin respuestas medianamente eficientes ante el tema de la recolección y disposición final de los desechos, trayendo resultados que saltan a la vista: calles y áreas públicas  desbordadas de basura y comunidades que enfrentan el dilema de buscar una solución. 

Vivimos en una de las ciudades mas generadoras de basura por persona en el país,  donde el 62% tiene como origen el hogar y el 38% origen industrial. Hoy día Maracaibo es una ciudad exhausta, convulsionada por el tema de la basura.  La opción de descargar los desperdicios a las cañadas, lejos de aliviar el problema lo intensifica.

Frente a esta problemática, la opción permanente en el tiempo es la Educación Ambiental; acercarnos a las comunidades, comenzando por aquellas que habitan a orillas de las cañadas mas caudalosas, para impartir orientación útil y sencilla sobre la importancia de mantenerlas limpias.  

Si la comunidad se involucra y se asume como parte de la solución, sin lugar a dudas las jornadas de saneamiento preventivo de las cañadas que realiza frecuentemente el Gobierno optimizarán los  resultados y la llegada de las lluvias dejará de ser motivo de alarma. 



















Fanny Reyes / Lenin Cardozo

viernes, 29 de agosto de 2014

Zulia ha multiplicado exponencialmente sus espacios para la recreación y el esparcimiento


entrada
En un año y seis meses de la gestión de Francisco Arias Cárdenas los lugares destinados a la recreación y esparcimiento se han incrementado de manera exponencial, brindando a los zulianos la posibilidad de reencontrarse con las ciudades y con los tesoros naturales de la región. 

En la planificación de las áreas urbanas se estima que deben destinarse no menos de 16 metros cuadrados por habitante con fines recreativos, sin embargo en el Zulia apenas se destinaba menos de 1 metro cuadrado por persona, situación que comienza a revertirse gracias a la visión del Gobierno Regional de incorporar, como estrategia para el desarrollo y bienestar integral, la creación de los Espacios para la Vida y la Paz.


En apenas 18 meses las opciones se han multiplicado para el disfrute de las familias y la contemplación de las bellezas escénicas del estado,  en todo el Zulia apenas se contaban con unas 300 hectáreas entre plazas y parques.
los olivos
En el estado se tiene  en la actualidad 7.200 hectáreas que se han transformado o están en proceso de convertirse en Espacios para la Vida y la Paz. En  Maracaibo, por ejemplo, el único lugar al cual concurrían las personas era la Vereda del Lago y sus 65 hectáreas para caminar, practicar deporte o compartir un encuentro familiar, lo cual convertía a la ciudad en un espacio sin lugar para todos, ya que eso representa apenas un metro cuadrado por cada 3 habitantes, destinado a actividades recreativas.  Hoy Maracaibo tiene 570 hectáreas para el disfrute y para salir de la rutina: el Parque Eco-Turístico Tierra de Sueños, la Segunda Etapa del Paseo del Lago, el Parque Metropolitano de la Salud, el rescate del Jardín Botánico de Maracaibo, son parte del esfuerzo que lideriza la gestión de gobierno.


YA LOS ZULIANOS TIENEN A DONDE IR….
tierra de sueños
Las salidas de fin de semana o las vacaciones dejaron de ser un dolor de cabeza para quienes por alguna razón no puedan viajar a otros estados; el Zulia hoy día brinda posibilidades cercanas y accesibles. Vale destacar la primera obra entregada por el Gobernador Arias: El parque eco-turístico Tierra de Sueños en Capitán Chico, 92 hectáreas de Manglar Rojo que constituyen el único pulmón verde que le quedaba a la ciudad de Maracaibo y que hoy representa un destino eco-turístico, donde  aprendizaje y disfrute van de la mano.


En el Jardín del Zulia, el Consejo de Ciruma del  municipio Miranda,  se logró consolidar un viejo anhelo de la comunidad: el Parque  Eco-turístico Ojo de Agua El Cardón, templo de Cabimos y Algarrobos, árboles que por su altura pareciera que tocan el cielo y que resguardan la selva tropical húmeda donde habitan  Monos Aulladores, tortugas, gran cantidad de aves y reptiles. Un  mágico lugar  rodeado de manantiales.
Este  año el Gobierno Regional ha entregado  tres nuevos eco-parques: Las Cuevas del Samán, en el municipio Jesús Enrique Lossada,  que conforman el sistema de cuevas más grande del país, interconectadas a lo largo de 18 kilómetros y medio, y habitadas por una importante colonia de guácharos.

También se aperturó como espacio para la vida y la paz, el Refugio de Dantas,  dentro de la Reserva  Forestal de Burro Negro en Lagunillas, donde fueron concebidos senderos de interpretación para que el visitante  tenga  la posibilidad de apreciar  el bosque tropical semi-árido, arboledas maravillosas  como las centenarias Ceibas Blancas o Majumbas con más de 50 metros de altura y más de 70 tipos de aves que hasta la fecha se han clasificado.



También el Gobernador  inauguró el Parque eco-turístico El Guacuco, en la comunidad de Nazaret, en el municipio Mara.  Un bosque de Manglar Rojo y Blanco  para ser recorrido a través de un extenso puente de madera que culmina a orillas del lago de Maracaibo.
los olivos
El Refugio de Fauna Silvestre Ciénaga de Los Olivitos y sus hermosos flamencos rosados, centenares de aves migratorias y los caimanes de la costa, entre otras tantas especies,  era un lugar desconocido hasta hace poco por muchos zulianos, hoy es un nuevo destino eco turístico aperturado por el Gobierno Regional en acuerdo con  el  Ministerio del Ambiente;  representando una puerta abierta  para la contemplación y el conocimiento. La Laguna de la Macanilla, en Santa Rita,  será en pocos meses un espacio para apreciar la naturaleza y la  práctica de deportes acuáticos.


No es posible concebir  la modernización del estado y de sus ciudades si no se dejan las salvaciones para la creación de los parques metropolitanos como espacios de recreación y  esparcimiento.
parque metropolitano En este orden de ideas, Maracaibo cuenta en la actualidad con el Parque Metropolitano  Francisco Delgado,   que en su segunda fase, ya en construcción, contempla la presencia de un bosque de flora nativa que constituye un nuevo pulmón vegetal para la ciudad. También se iniciaron  los trabajos  del Parque Metropolitano del Oeste “La Rinconada”, en la parroquia de San Isidro con 120 hectáreas de resguardo para el futuro  crecimiento de esa zona de Maracaibo.
En la isla central de la carretera Lara-Zulia comienza a conformarse los que será un gran bosque. Las primeras 9,5 hectáreas las integra el Parque Vial Corta Fuego, en el sector Monte Pío, y que alberga a la fecha más de  9 mil árboles de especies autóctonas y 800 pinos caribe.
paseo
La segunda etapa del Paseo del Lago, el Boulevard Costanero de Cabimas, el remozado Parque Rafael Urdaneta, el Zoológico Metropolitano y el Jardín Botánico;  el Parque La Marina convertido en terminal multimodal para el turismo y la reciente reapertura del Mirador del Lago, que por años fue un monumento a la desidia, forman parte de los logros que la actual gestión tiene para mostrar. También están encaminados el proyecto de un Paseo a orillas del Lago en la Cañada de Urdaneta, en la zona de Potreritos, donde los protagonistas serán imponentes cocoteros;  junto al Parque Cerro La Estrella en el municipio Baralt, cuna del centenario pozo petrolero Zumaque I.

Estos esfuerzos logrados en el Zulia,  han hecho que en el presente para la recreación, esparcimiento y áreas verdes, se alcance la cifra de  19.5 metros cuadrados por ciudadano, con la proyección a lograr al cierre del año, 12.200 hectáreas, para así obtener  33 metros cuadrados, a escasos metros de diferencia del  estado de Paraná, cuya capital es Curitiva, en Brasil, quien ha logrado llegar al mayor estándar del mundo en esa materia ecologica, de adecuar 54 metros cuadrados por ciudadano.




Se anuncian nuevos proyectos que seguramente ampliarán el horizonte de alternativas para el buen vivir y el esparcimiento de quienes habitan el Zulia y de aquellos se acerquen para conocer lo mucho que el estado tiene para ofrecer.


Fanny Reyes/ Lenin Cardozo

Poema Diosa Tierra por Lubio Cardozo mi padre, en honor al Ambiente




Poema Diosa Tierra por Lubio Cardozo
mi padre, en honor al Ambiente 

Diosa Tierra

Pongo el oído sobre la piel de la tierra:
Un rocal silencio responde,
sueño el eco de tu inmenso misterio.

Gran Diosa Madre de la existencia,
clemente.
Nunca nos desampararas.
Cruzamos en ti la aventura del extraño viaje
por el abismo infinito.
¿Qué somos oh Madre Gea?

Sea cual haya sido el derrotero
tomado en el espacio de la vida
ella siempre benigna en sus senos nos le
recibirá.

Denso térreo perdón por todos los errores.

Ser un puño de tierra, divino orgullo.



Poema Dea Terra per Lubio Cardozo
mio padre, , in onore alla Ambiente 

Dea Terra

Metto l'orecchio sulla pelle della terra:
Un rocal silenzio risponde,
sogno l'eco del tuo immenso mistero.

Grande Dea Madre della esistenza,
clemente.

Mai ci abbandonerai.
Attraversiamo in te l'avventura del strano viaggio
per l'abisso infinito.
Cosa siamo, o Madre Gea?

Qualunque sia è stato il percorso
preso nello spazio della vita
Lei sempre benigna nei suoi seni ci
riceverà.

Denso térreo perdono per tutti gli errori.

Essere un pugno di terra, divino orgoglio. 

Lubio Cardozo, ecopoeta venezuelano | ANCA24 –

Tradotto da: Hugo E. Méndez U., giornalista ambientalista venezuelano | ANCA24 Italia

jueves, 28 de agosto de 2014

Tundra y bosques boreales, la última frontera

La vida en el hemisferio norte contiene dos biomas típicos, que se extienden, uno a continuación del otro, entre las regiones polares y los biomas situados más al sur. Ellos son la tundra, carente de vegetación arbórea, y los bosques boreales o taiga, bosques principalmente de coníferas.

La tundra, es el nombre que se le da a estos bosques polares, sobre todo, en las regiones árticas de Asia que se encuentran entre los hielos perpetuos al norte y los bosques de la taiga al sur o bosques boreales. El suelo de la tundra permanece helado durante la mayor parte del año, y se deshiela parcialmente en verano. El agua se acumula entonces en cenagales y pantanos. En la tundra, el factor limitante es la temperatura. El promedio de precipitaciones anuales es bajo, alrededor de 250 mm, y la temperatura máxima no supera los 10 º C. El subsuelo presenta una capa helada permanente, cuyo espesor varía según la estación. Esta capa de suelo recibe el nombre de permafrost.


En la tundra, las formas de vida dominantes son los musgos y los líquenes. A pesar de las escasas lluvias, ambas formas crecen bien, porque la evaporación es casi inexistente y hay gran concentración de humedad. El suelo, pobre en sustancias orgánicas, presenta escasez de nutrientes. Toda la tundra es zona de turberas, depósitos de un combustible fósil, la turba, formado por residuos vegetales que se acumularon durante miles de años en los pantanos. Por el intenso frío, el proceso de descomposición es muy lento y la formación de suelo fértil resulta escasa. La fauna de la tundra también presenta poca diversidad. Las dos especies principales son el reno, en Europa y Asia, y el caribú en América. Se trata de animales muy parecidos que, muy probablemente, descienden de un antepasado común. Son mamíferos rumiantes de la familia de los cérvidos, y viven en rebaños. Aproximadamente, tienen un metro y medio de alzada (la altura de un cuadrúpedo, medida desde el suelo hasta la parte más alta del lomo). Su pelaje, muy tupido, cambia del gris pardo al blanco, en invierno. Poseen astas, con las que excavan en la nieve en busca de los líquenes, su alimento. Migran periódicamente, de acuerdo con los ciclos de reproducción de las formas de vida de las que se nutren. Los renos se domestican, y sirven como animales de tiro y carga. Otros mamíferos que se alimentan de plantas y líquenes son los lemmings, especies de ratas de campo.


Hay también liebres árticas, lobos, zorros, linces y osos polares, y hasta un tipo de bovino silvestre adaptado al frío intenso, el buey almizclero. Muchos de estos animales hibernan, es decir, entran en estado de letargo invernal, después de haber acumulado reservas en su organismo durante la breve temporada cálida. Es mayor la variedad de aves: se encuentran búhos nivales, palmípedos como el ánsar y el colimbo, y el halcón más grande que se conoce, el gerifalte. Otras aves provienen del sur, y encuentran en la tundra las condiciones necesarias para anidar y reproducirse. Durante los escasos días veraniegos hay también jejenes y mosquitos. Es sorprendente que en zonas tan frías estos insectos lleguen a reproducirse hasta formar enjambres gigantescos. En la corta temporada de verano, parte de la nieve acumulada se derrite, el subsuelo de la tundra, helado durante todo el año, impide el drenaje y se forman charcos y pantanos. El agua estancada alcanza entonces temperaturas suficientes para la reproducción de las larvas de los mosquitos.


Tradicionalmente, la tundra ha estado habitada por esquimales -cazadores y pescadores- y por pastores de renos, que siguen desplazándose desde los bosques, en busca de alimento para sus rebaños y alcanzan la tundra en la época menos fría del año. Es interesante observar que la vida de estos pueblos evoca en cierto modo la del llamado Hombre de Cro-Magnon, un antecesor del hombre actual que habitó la región de Dordoña, en el sur de Francia, hace unos 30.000 años. Esa zona, templada en la actualidad, era tundra en aquellos tiempos. Los descubrimientos arqueológicos y las pinturas de las cuevas en que vivían muestran similitudes con grupos esquimales de la tundra actual.


Los bosques boreales o taiga, son los que se desarrollan, al sur de la tundra y al norte de la estepa. Son formaciones boscosa de clima frío, con predominio de coníferas. Este bioma es llamado al norte de Siberia, taiga que significa en ruso bosques fríos y en la región del mar de Hudson y en el norte del Canadá son llamados bosques boreales, que significa bosques del norte. Allí crecen, favorecido por climas menos rigurosos que los de la tundra y por un suelo que sufre menos el efecto de las nevadas. La temperatura media es de 19º C en verano, y -30ºC en invierno; el promedio anual de precipitaciones alcanza a 450 mm. En toda esta zona Los países escandinavos, Siberia y Canadá presentan bosques de abetos, pinos y alerces, y de abedules. La fauna está compuesta por animales que resisten el frío, muchos de los cuales hibernan: alces, bisontes, lobos, osos, martas, linces, ardillas, marmotas, castores, lemmings y venados.


Entre el extremo norte del bosque boreal, donde los árboles se regeneran activamente, y la tundra desprovista de árboles hay una zona de transición dinámica conocida como «bosque-tundra». La extensión de esta zona puede variar desde unos pocos kilómetros en América del Norte hasta más de 200 kilómetros en Europa. Está naturalmente fragmentada y se compone de parcelas cuya cubierta forestal es relativamente densa, interrumpidas por zonas de líquenes y brezos, así como en zonas escasamente arboladas. Esta zona de transición alberga más especies que el sistema boreal y que el sistema de la tundra, pues contiene especies de ambos. Los árboles del bosque-tundra a menudo están poco desarrollados, y su regeneración es lenta. Esto ha hecho que, tradicionalmente, sea poco práctica la explotación comercial de la madera, aunque el ecosistema ha brindado durante siglos leña y madera de construcción a los pueblos indígenas. El aumento de la demanda mundial de recursos podría hacer, sin embargo, que el bosque-tundra se transforme en una gran fuente de productos básicos. De hecho las actividades de explotación forestal en Fennoscandia y el noroeste de Rusia se extendieron hasta muy cerca del bosque-tundra en los decenios de los años sesenta y noventa.


En invierno el bosque-tundra es un hábitat importante para el Caribú del Canadá y Alaska y para el Reno de Europa, sirviendo de apoyo a su vez a las actividades de cría de renos de los pueblos indígenas como los Saami de Escandinavia. La zona alberga también las actividades de cría de ovejas, pesca y recolección de productos no madereros. Las funciones físicas más importantes del bosque-tundra son: estabilizar y proteger los nutrientes y suelos frágiles, prevenir la erosión, conservar los recursos hídricos y la capacidad de las cuencas, filtrar los contaminantes, servir como indicador de los cambios climáticos y, en conjunto con el bosque boreal propiamente dicho, ser depósito de carbono. Cualquier cambio importante en la zona de bosques boreales podría tener efectos considerables sobre el nivel de CO2 en la atmósfera. Los bosques boreales contienen el 26 por ciento de las reservas totales de carbono, más que cualquier otro ecosistema terrestre del planeta: 323 gigatoneladas en la Federación de Rusia, 223 gigatoneladas en Canadá y 13 gigatoneladas en Alaska.


A la inversa, se calcula que los cambios climáticos producirán en los bosques boreales aumentos de temperatura mayores que en cualquier otro tipo de bosque. El calentamiento, que será mayor en invierno que en verano, según se estima, desplazará hacia el norte las zonas climáticas a un ritmo de hasta 5 kilómetros por año. Los bosques boreales avanzarán hacia el norte; en sus zonas meridionales, por el contrario, desaparecerán o serán reemplazados por especies templadas. Durante el verano los suelos serán más secos, y los incendios y sequías más frecuentes. De continuar con el sobre consumo todo indica que para el 2100, la expansión del bosque boreal hacia el norte reducirá en aproximadamente el 50 por ciento el área de la tundra.

Lenín Cardozo