Powered By Blogger

miércoles, 6 de junio de 2012

METAECOLOGÍA. LO ÓRFICO Y LO NÍTIDO EN DOS POEMAS A UNA MISMA FLOR


“Con acciones gratas a los Dioses tu animo alegra, Pues ello la mas alta de las ganancias encierra”. Baquilides, Epinicio III.



Hay varios nombres en el sermo rurales para el arbusto y su famosa flor: “dama de noche”, se le conoce además con el de “flor de baile”, “reina de la noche”, “flor de noche”. Se han ocupado de él algunos botánicos del País. Estúdialo brevemente Henri Pittier, la nomina (por sinécdoque) “reina de la noche” en su Manual de las plantas usuales de Venezuela (Caracas, 1970. p. 359); detallada la planta con mas extensión Jesús Hoyos en su Flora tropical ornamental (Caracas, 1978. p. 82), se seleccionan al respecto algunas líneas de este texto: 


“Oriunda de America tropical, esta ampliamente distribuida desde México hasta Brasil, incluyendo Las Antillas. En Venezuela crece en forma silvestre en las zonas calidas del norte del País y en forma de cultivo en patios y jardines urbanos. (…) Flores blancas, grandes, vistosas, fragantes, las cuales se abren al caer la tarde. Poseen un largo tubo floral de 14 a 30 cm de largo, con el cual se proyectan por encima y hacia fuera del margen de las ramas.” 
Pertenece a la familia de las Cactáceas, su termino científico: Epiphyllum oxypetalum. Deben descartarse de este panorama expositivo dos conocidas Soanaceae: “dama de día” (Cestrum diurnum), “damita de noche” (Cestrum nocturnum), ambas así mismo de flores gratamente olorosas. 

Consagra Rosalina García en su poemario De intima brasa (Caracas, 1987) un intenso poema a la flor de ese arbusto, “DAMA DE NOCHE” (P. 64). Carlos Augusto León a sus lectores, en su opúsculo lírico Juegos del yo (Caracas, 1989), les obsequia la ultima oda -sobre transparentes versos- de dicho volumen, rotulada “FLOR DE BAILE”. Los dos poemas, aunque perfilados en torno a una misma flor, difieren en el ser, así cual en la génesis, de la creación poética. Nace uno de un hacer composicional órfico, el de Rosalina García; el otro ha sido hilvanado al ritmo de una disposición racional. En el primero la belleza al secreto se fusiona, en el segundo la belleza diafanamente sobre los sentimientos expresados cabalga. 


¿Qué es lo órfico en la lírica? Significa lo órfico en el poema la música de lo recóndito portadora de sabiduría proveniente del “sentido interno (Kant), de “lo sabido”, del “ver” anticipador, de la anamnesis escapada de la noche de la existencia. Saca esta singular melopeya a la penumbra la reveladora armonía de la oculta sapiente belleza – kalosofia- situada mas allá de la patente verdad de la faz de la naturaleza (del phainein physeos). Carga en su seno lo órfico una densa musicalidad impregnante de los vocablos de los versos, ello nunca su absoluto devela más si deja oír su opaco retumbar lejano. Poetiza el trovador órfico, aunque a veces no se perciba así, desde el borde mismo de la muerte (intelectualizada), no real) mas mirando hacia la vida. 


De cara, pues, a la ventura al borde del abismo (conceptualizado), sintiendo en la nuca el espeso aliento emanado de la inmensa boca del dragón de la Nada. Arriban dichos sonidos al alma, nutren los sentimientos, corporizan las voces. Conmueven cuando van mas allá, se transmutan en estrofas cuyos vocablos solo arrastran palpitos, emociones transfiguradas para capturar en ritmos pensantes, en sabia melodía, con turbadora certitud, los distantes repiques de las campanas del sobrecogimiento, el retumbar de las oxidadas puertas de hierro de lo arcano. Alcanza, por ello, la poesía órfica – en cualquier breve, posible, instante-alguna latitud de lo sacro. 


En la literatura lo órfico en ningún momento estriba en un culto exterior estético o en una oferta misterica a la cual se va en su búsqueda, no: pertenece lo órfico a la condición innata de algunos poetas, una invitación venida desde dentro de la creatividad misma del bardo, la cual se asume o se desecha.


Podría conceptualizarse lo órfico ya en la mera composición mediante la Idea de la pulchritudo obscura en su decir poético (la belleza secreta, oculta, difícil).


Pone Platón en boca de Sócrates, en su dialogo Hipias Mayor, este final axiomático: “Las cosas bellas son difíciles”. (México, Porrua, 1972. p. 247). Denota la primera condición de la pulchritudo obscura la libertad, absoluta, del pensar.


Al emerger, plasmarse, en la escritura la voz interior del poeta lo hace a través de una urdimbre de versos cuyo sentido resulta opaco el lector, este entonces indaga en su ilustración, cogita, contempla. Los vocablos por la vía de esa musicalidad emánate del retumbar de los bonces del misterio, reflejan en su camino a la vislumbre feraces sentimientos espirituales artísticos, reminiscencias del desolvido, señales originadas de los sueños irrumpientes en la vigilia (“A su alrededor por aquí y por allí, imitado formas diversas, yacen sueños vagos como espigas hay en un campo de mieses”… Ovidio, Las metamorfosis. México, Porrua, 1977. p. 162). Con estos sedimentos anímicos los planosevocados de la cantiga se conforman, el tejido de lo enigmático, de allí, de ese corpus odico, dimana lo poético. He aquí, la oda de Rosalina García, 

“DAMA DE NOCHE ... Bélico anuncio me traía la conjunción del astro con la flor; tan embriagante era su perfume como acerado el brillo de la estrella. Analfabeta de los cielos, Conjure el saber de los ancestros, Oculto en las ruinas de las selvas. Uno de ellos me dejo esta daga.” 


Dota la primera estrofa de un ser a la flor de ese arbusto, extraído del horizonte de la cadencia videncial, del melos, del aroma, del “acerado brillo”, de la noche uncida a su cortejo de entes infinitos. Revela, pues, la naturaleza poética de esa presencia botánica. Descifra, mediante sus ensimismamientos contemplativos el juglar, en la segunda estrofa un “saber” de “las ruinas de las selvas”, obtenido del rostro de la estrella blanca de la flor fragante cual lagrima de la Luna (faz, advocación de la Diosa de la vida silvestre, Dea Diana). Comprende la tercera estrofa un verso solo. ¿Traduce el plano evocado de la metáfora, “daga”, el plano referente de: la palabra? ¿El don otorgado por la floresta? Al iluminar la naturaleza órfica de la “dama de noche” esta a cambio le develo mediante el sortilegio del “perfume” en la “bélica” noche de la jungla, la “daga”, la palabra, obviamente convertida en la cantiga misma, esa laude, ese aire de nocturno schubertiano, en esos ocho versos. 


Orfeo –el mìtico rey, músico tracio- después de la muerte de su Euridike ya no canto mas a la alegría, a los goces con su ninfa en la floresta. Regresara Orfeo de su inútil búsqueda de la driade en el país de Hades, del reino de los muertos, del archipiélago de la Nada, solo con la memoranza de Euridike transmutada en quejumbre, apenas un pedazo de atardecer hecho de nostalgia. Esencian ahora sus cantos voces de lo recóndito, aflora un paisaje interior obscuro, profundo, enigmático, melancólico. Comenzó así en el mythos- esta dimensión de la lírica. Muy luego, ya en la visible planicie de la historia literaria en el primer gran espacio de la clasicidad, el paradigma de la poesía órfica lo representara – entre sus muchas otras virtudes escritúrales- Pindaro (circa 520-440 a JC).


Paralela (relativamente) a esta entidad composicional otra odica se escribía en el largo camino de la literatura accidental, esta por el contrario vertía en los versos la lírica exponente, reflectante, de la realidad inmediata, la circuyente del poeta, el mismo con sus sentimientos, las intimas emociones, los placeres somáticos de lo erotia, los dolores aposenianos en la psique: la naturaleza en su acepción biológica, geográfica, paisajes, los bosques, los ríos, el mar, sobre todo el Sol: la luz a la logicidad notoriamente asiste; presentes en esa misma dimensión las pasiones del humanus, los temores ante el mal, el amor inmerso en el laberinto de sus estratos (la conflictividad del eros). Siempre fiel a las percepciones de esas múltiples existencias, para ello empleo la parte de su mente más eficaz para enunciar la vida: la razón.


Portaban esas composiciones sus necesarias inherencias: la musicalidad para el afortunado manejo de los recursos expresivos artísticos del lenguaje, mas la emotividad, la afectividad, la sugestividad, pero vigilados por la lógica junto a la patética vocación por la realidad. La razón, por consiguiente, sobre el escritor había dejado caer su manto; el relámpago del rayo imperaba sobre su espíritu. Se origina así en las cantigas la Idea de la pulchritudo nítida, rationalis (la belleza transparente, levantada sobre la diáfana urdimbre disposicional de los versos).


La pulchritudo nítida, rationalis hallo en Horacio (Quintus Horatius Flaccus: 65-8 a JC) su mas esforzado exponente en el capitulo latino de la Antigüedad Clásica; se expandirá ese fulgor nacido del rayo de la razón por el Occidente del mundo, arribara a Venezuela uncido al origen de su singular poesía, la cual a su vez coincide con el advenimiento de la Patria independizada, libre autónoma, soberana. Dentro de esta concepción de la creatividad humanística Andrés Bllo se formo, constituye su obra lírica el paradigma de la pulchritudo nítida, rationalis en el Continente Latinoamericano.

Esclarecería, tal vez, esta otra dimensión de la odica la frase de un filosofo quien afirmo acerca de un aspecto en la esencia del arte: “lo real le regala al hombre el esplendor hasta entonces oculto” (M. Heidegger, Ciencia y meditación). En esta contemporaneidad, en este espacio intelectual, los cánticos de Carlos Augusto León se ubicaran. He acá su elegía, 

 “LA FLOR DE BAILE ... Yo estaba en mi tristeza y de pronto se abrió la “flor de baile”, la de los largos pétalos que estallan de blancura… Solo una vez al año llena toda la noche su fragancia, muere al amanecer. Yo estaba en mi tristeza y me dije que bien vale la pena vivir para mirar cosas como esta, aunque solo sea una vez al año.”

La disciplina intelectual de Carlos Augusto León erigida sobre la ideología del materialismo científico engelsiano le impidió adentrar su poesía en las estancias espirituales artísticas de lo órfico, de lo enigmático, de lo oniria; mantuvo siempre sus estrofas inscritas entre los linderos de una hermosa expresión de alta sugestividad a la par de una radical transparencia, mas controlada (vigilada) por la pasión del relámpago del rayo de la lógica, sin desestima del implícito sentimiento natal. 


En su libro Los dísticos profundos (Caracas, 1984. p. 64) escribe: 

-...“Quisiera para el verso la nitidez del trinco.”...-----

Sea desde la purpurina del ocaso o bien bajo el fulgor del rayo, ambos poetas con las hondas voces de su alma compusieron dos magnificas odas, muy distintas, a una misma flor de la botánica nativa, “la dama de noche”, también llamada “la flor de baile”. 



Lubio Cardozo, poeta ambientalista venezolano

viernes, 1 de junio de 2012

METAECOLOGÍA. Árboles repobladores de las tierras exhaustas

La tierra es una mujer, quizás la mas bella del Universo. Todos los pueblos de Occidente del lado femenino la colocan. El fundador de la Teogonía, el griego Hesíodo (s.IX - VII a.C.), el primero en poetizarla, exponer fehacientemente su entidad religiosa, la llamó Gé, a veces Gaia (raíz etimológica de la voz Gea en castellano).


Nominaron los romanos de la latinidad Tellus, también Terra; igualmente sus integrantes materias femeninas: arcilla. Greda, arena, roca piedra; así mismo sus medidas en extensiones agrarias: finca, huerta, vega, sementera, hacienda, labranza, granja, heredad, en fin.



Aporta Platón (Atenas: s.IX a.C.) en su dialogo Las Leyes (México, 1975. Lib. V. P.99) una definición categórica sobre el particular: “Siendo la Tierra la patria de todos, debe sentirse más respeto por ella tanto cual a la progenitora de nuestros días, porque la Tierra es una Diosa, por esta razón soberana de sus habitantes quienes no somos más que simples mortales”
Cuando lozana los trabajadores del campo aman la tierra, la explotan, la exprimen de la manera más inmisericorde; pero cuando con los excesos de maltratos ella envejece, se torna árida e infecunda, la abandonan,.. Ese pedazo de tierra los ve partir, mas aunque yerma, sin embargo sonríen, porque ya nadie le podrá robar su preñez de esperanza. Sabe ella quien es y cuanto representa.


Pronto de sus entrañas las diminutas plantas, empezaran de nuevo a salir, luego del espigar de hierbas, seguirán a éstas el monte alto con su equilibrada irregularidad de los futuros matorrales, hasta que los primeros arboles aparecen, la valiente vanguardia leñosa, constituirán a su vez los firmes escalones de las florestas, bosques y selvas por venir.  


Han identificado ya los botánicos algunos de esos árboles colonizadores de las tierras abandonadas y exhaustas.




Se mencionarán en esta página, solo dos de esas plantas: el YAGRUMO (Cecropia spp. Moraceae)







y el BOTOTO (Cocholosperumum orinocense / C. Vitifolium. Cocholospermaceae).

Escribe del primero Leandro Aristiguieta lo siguiente: “Árboles bastante altos, de tronco recto y ramificación estrecha. Las hojas son grandes, largamente pecioladas dígito - lobuladas, alternas, bastante ornamentales. Se propaga por semillas.



Los Yagrumos, son plantas muy ornamentales, por su porte esbelto, apropiado para jardines y parques” (De su libro Árboles ornamentales de Caracas - Caracas, UCV, 1962. p.164). Por su parte Henri Pittier dice: “ Son entre las primeras plantas leñosas, que aparecen en tierras de cultivos abandonadas, sin que se haya llegado hasta la fecha a acertar la procedencia de las semillas.


Sus tallos están divididos interiormente por tabiques transversales en un gran número de compartimentos que sirven de refugio a ciertas especies de hormigas que también encuentran allí su alimento en grandes glándulas o pulvinos, ubicados en la base de los pecíolos.
El Yagrumo, le brinda a las hormigas habitación y alimento, pero en compensación estas le defienden de cualquier enemigo; siendo solo el perezoso (Bradypus tridactylus), goloso de los cogollos tiernos de esta planta, el único que parece indiferente a sus ataques. Esta asociación es uno de los mejores ejemplos de simbiosis”. (De su Manual de las plantas usuales de Venezuela y su suplemento. – Caracas, Fundación Eugenio Mendoza, 1970. Pp.420 - 421)


Procede el vocablo Yagrumo de la lengua de los Cumanagotos, indígenas de raza Caribe, primigenios habitantes de la zona nororiental de Venezuela. (Lisandro Alvarado, Glosario de voces indígenas de Venezuela. Obras completas, V. I/. Caracas, La Casa de Bello, 1984. p.377)



Expone el botánico Jesús Hoyos, su  conocimiento sobre el BOTOTO de la siguiente manera: “En Venezuela crece en forma espontánea en las zonas cálidas del país, a menudo formando parte de la vegetación pionera, crece después de las talas y las quemas (….). Árbol pequeño de 4 a 12m. de alto, tronco y ramas delgadas, quebradizas.

Flores grandes, amarillo – doradas, vistosas, se agrupan en panículos terminales, las cuales aparecen antes que las hojas, entre los meses de enero a abril (…). se propaga por semillas y por estacas.

Ni es exigente al tipo de suelo; crece bien en medios pobres y requiere total exposición al sol”. (de su hermoso libro Flora tropical ornamental. Caracas, Sociedad de Ciencias Naturales La Salle, 1978.p.349)


Lubio Cardozo




Poema








YAGRUMO


Abandonados los campos de labranza, 

cercados por el tedio de empalizadas ciegas.

Derrumban al tiempo los vedados del olvido los sueños del retorno de la primigenia fronda. 

Arriban con el oculto impulso de la destinal lid las mil hierbas sin nombre,

fervor advenimiento en estos amargos espacios descoloridos de amor, avanzadillas sumisas de rìspidos, 

diminutos vasallos, ceremonial silvestre de acogimiento al árbol príncipe.

¿Cómo llegaron hasta allí las semillas?

¿Yacían bajo la gleba a la espera del aullido? 

Jamás duerme la Madre Gea en sus misterios; vela.


El Yagrumo, alto árbol, delgado, su esbeltez a jugar con el viento le incita, saluda alborozado con sus grandes hojas digitadas al Sol,

a las estrellas, a la Luna, a la lluvia, celebra su destino de existencia, vanguardia del verdor, 

 de las futuras selvas con su cosmos, con su caos, en el reino de la esencial realidad de los días infinitos.
(Cecropia spp. Moraceae)
Lubio Cardozo

Poema


BOTOTO







Príncipe de los matorrales pionero de futuros bosques. 

Frágil, quebradizo, fuerte sin embargo en la propagación de tu especie. 

Cubre con la luz de tus corolas abandonadas tierras de las faldas colineras.

Pequeño árbol noble, grácil, infatigable colonizador de eriales otrora fértiles. 

Demuestras al humano la abnegación vegetal.

A la verdad de la belleza donas el áureo de tus flores del puro Sol nutridas en el dulce, 

maternal atmósfera incandescida de abril.

Cochlospermum orinocense / C. vitifolium. Cochlospermaceae).

sábado, 26 de mayo de 2012

Cime Tempestose e Vertice sul Cambiamento Climatico, due storie comparate

Nel romanzo Cime Tempestose –Wuthering Heights, l’unico romanzo scritto di Emily Brontë-, si racconta una storia drammatica, tragica. La trama si sviluppa in due fasi, in una fattoria, chiamata Thrushcross e in una Villa di una ricca famiglia, che si trova sulla cima di una collina non lontana dalla fattoria. Secondo molti analisti, nel romanzo è complesso scoprire la simbologia nascosta dei personaggi e l’ambiente. Si dice che la cima è una sorta di inferno e la fattoria dei Thrushcross è il cielo, il paradiso.
Non è difficile indovinare la ragione di questo, le scene più violente e più indolenti sono quelli appartenenti alle cime, mentre la parte tranquilla e silenziosa alla fattoria. Si tratta di una storia di crepacuore, di odio e di follia, di vita e di morte. Inizia con l’arrivo alla fattoria di un bambino, portato dal padre di famiglia da altrove. Non sappiamo da dove è uscito questo bambino che ben presto distruggerà completamente la tranquilla vita della sua famiglia adottiva e quella dei suoi vicini. Alcuni autori ritengono che i personaggi coinvolti in questo melodramma sono l’alter ego l’uno dell’altro.
Infine, Cime Tempestose è una storia affascinante e senza affetto, una vendetta che dura fino alla fine, e un capriccio che andrà ancora più in là. Si tratta, in breve, di una tragedia complicata.
Il Vertice sul Cambiamento Climatico, dal modo in cui si sono svolti, rientra nella categoria di storie romanzate. Drammatico lo stile delle migliori soap opera di “Corin Tellado”, oltre tragiche, tempestose e imbarazzante. Drammatico, perché il pianeta deve ora affrontare le peggiori inondazioni, siccità, e un allarmante aumento del livello del mare a causa del surriscaldamento causato da un secolo di industrializzazione. Qualora il tasso attuale di emissioni di anidride carbonica (CO2) derivanti dalla combustione di combustibili fossili, prevede per il 2100, una temperatura media della Terra tra 1,8 e 4 gradi centigradi, che di superare i 2 gradi, le conseguenze saranno incontrollabile. Negli ultimi cento anni la temperatura è aumentata in media di 0,74 gradi e il livello del mare è salito tra il 10 e 20 centimetri dalla scioglimento dei ghiacci in Groenlandia e nell’Artico e l’espansione termica dell’acqua a seguito del calore.
Gli scienziati più ottimistiche stimano che il mare si alzerà tra i 18 ei 59 centimetri in più entro il 2100. Per altri scienziati più prudenti stimano per i prossimi 50 anni che la piena può essere compresa tra uno e due metri rispetto al 1990. Colpendo a milioni di persone che vivono in costiera, delta dei fiumi, sulle rive di laghi o la completa scomparsa di interi paesi del Pacifico, come le Maldive e Kiribati, che saranno sommersa da due metri sul livello del mare. L’uomo ha rotto il fragile equilibrio dell’effetto serra, un fenomeno naturale per cui il vapore acqueo, CO2 e altri gas trattengono il calore che irradia la Terra. Con attività come combustione di combustibili fossili (soprattutto carbone e petrolio) e la deforestazione siamo passati di emettere nell’atmosfera circa 2.000 milioni di tonnellate di CO2 nel 1850 a 35.000 milioni attualmente, di cui meno della metà vengono assorbiti dagli oceani e dalle foreste.
Tragico, tempestoso e imbarazzante, perché con il Vertice di Cancun, sono stati fatti 16 vertice sui cambiamenti climatici (Vertice di Berlino, Vertice di Ginevra, Vertice di Kyoto, Vertice di Buenos Aires, Vertice di Bonn, Vertice dell’Aia, Vertice di Marrakech, Vertice di New Delhi, Vertice di Milano, Vertice di Buenos Aires, Vertice di Trieste e Vertice di Cancun). Mega Vertici come il di Bali, Rio de Janeiro e Johannesburg o mini-vertici, come Cochabamba. Oltre a questo, 5 mila attivisti ambientalisti sono stati arrestati per disturbo dell’ordine pubblico durante questi eventi. Cioè, 16 incontri sui cambiamenti climatici, per non concordare su nulla. O concordare tra alcuni, ma senza compiere. Imbarazzo mondiale, dal modo in cui si continua ad affrontare il destino del pianeta Terra e tutti i suoi abitanti.
A differenza del romanzo Cime Tempestose, i principali attori coinvolti in questi Vertici -i rappresentanti dei paesi più inquinanti- non nascondono le loro responsabilità e se sono chiari nell’ambiente che li toccano. Si fanno sentire come i padroni e signori del Palazzotto, del pianeta. E comunque sono degli indolenti. La fine delle due storie è la stessa: L’indifferenza verso la natura, l’odio e la follia della razza umana, e la vita impegnata di persone innocenti sulla soglia di una grande tragedia. La soluzione è nelle mani di coloro che fanno i vertici. È, nell’azione da ciò che facciamo oggi, dalla più locale, più quotidiana, per contribuire a preservare la natura. La missione di salvare il mondo è il compito degli ambientalisti. Dove la vostra ragion dessere è quella di difendere la vita fino all’ultimo battito cardiaco, senza esclusione di nessuna specie. Lenin Cardozo | ANCA24 – Hugo E. Méndez U. | ANCA24 Italia

miércoles, 23 de mayo de 2012

Acqua del rubinetto

Noi siamo cresciuti nella quotidianità di aprire il rubinetto e vedere uscire l’acqua. Quel suono dell’acqua è diventato familiare, al punto tale che per secondi quasi ipnotizza ad ascoltarlo. Da piccolo, sono rimanevo impressionato dalla forza del getto quando aprivo completamente quella “chiave magica”. A volte giocavo e bevevo acqua dal rubinetto fino a scoppiare, e solo così calmavo la mia sete. Non mi ricordo che alcuna volta mancassi l’acqua. Per me era come l’aria, era normale, sempre c’era. Sono diventato adulto e sembra che crescendo abbia cambiato anche la realtà per l’accesso all’acqua.
Ora, non tutti i giorni c’è, quando arriva è di un colore marrone è bisogna aspettare che sia chiara. Impensabile per molta sete che io abbia, possa bere direttamente dal getto. Ma anche così, io sono ancora un grande fortunato perché dal rubinetto della mia casa ancora, anche in modo irregolare, l’acqua esce.
Nel mondo solo circa un miliardo dei 7 miliardi di persone che lo abitano, hanno il privilegio di avere l’acqua nel rubinetto nella loro casa. Cioè, di ogni 7 persone, una è utente di tale impianto. America ed Europa sono i continenti che in gran parte dispongono di questa struttura.
Tuttavia, l’accesso all’acqua del rubinetto al 100% potabile sta diminuendo, dobbiamo esercitare misure estreme: filtrare, bollire. Poiché la maggior parte delle dighe sono violate dalle varie forme di inquinamento. Vi è anche, nei 5 continenti, una alta popolazione senza accesso all’acqua potabile -circa 900 milioni di persone-. In America Latina e nei Caraibi, si stima che 100 milioni di persone nella regione non hanno acqua pulita, essendo questa popolazione la più sensibile alle malattie diarroiche. Le conseguenze correlate con il consumo di acqua contaminata provoca più morti ogni anno nel Continente Americano rispetto a qualsiasi tipo di violenza, sono i dati diffusi dalle Nazioni Unite in occasione della celebrazione della Giornata Mondiale dell’Acqua.
Quando abbiamo avuto l’acqua del rubinetto in abbondanza, eravamo felici e non lo sapevamo. Lenin Cardozo | ANCA24 - Hugo E. Méndez U. | ANCA24 Italia