martes, 13 de diciembre de 2011

¿Yoga, Taichí, culturas milenarias ambientalistas? Entrevista a Egilda Parra instructora de Yoga

Egilda Parra ha tenido una actividad profesional como docente por más de treinta años. Actualmente es Naturòpata (practicante de la medicina natural). Durante los últimos veinte años se ha dedicado a la enseñanza del Hatha – Yoga, rama del Yoga que se encarga de la preparación del cuerpo físico para la práctica de esa disciplina, para sus seguidores, es un método energético donde los elementos físicos y espirituales se integran.
El Yoga forma parte de su filosofía de vida porque internaliza los tres conceptos básicos que se derivan de la medicina natural para vivir en salud: comer sano y saludable, pensamientos positivos modulando las emociones, ejercita el cuerpo físico. Poniendo en práctica estos fundamentos básicos de la medicina natural, según Egilda, se aprende a vivir en salud, se adquiere bienestar a nivel físico, mental y emocional. El beneficio del Yoga va más allá del cuerpo físico porque aumenta el nivel de armonía en la interacción con el entorno producto de los cambios fisiológicos que esta práctica activa. El masaje endocrino es uno de ellos, el cual equilibra el funcionamiento hormonal, es decir, activa la energía que a diario necesita el cuerpo.
Entrevistador: Maestra Egilda ¿Disciplinas milenarias como el Yoga, Taichí, entre otras, pueden hoy en día seguir al margen de la realidad ambiental?
Maestra Egilda: La respiración integra la mente con el cuerpo. Respirar es vivir. Una respiración correcta calma la mente y permite controlar las emociones. Las técnicas de respiración mejoraran la calidad de vida. Pero para lograr estos beneficios es necesario tomar el aire libre de polución y esto solo es posible cuando el contacto con la naturaleza se realiza en lugares no contaminados. Nuestra disciplina ya no se puede practicar desde la perspectiva individualizada, sino como actividad grupal que debe adquirir conciencia de responsabilidad anta la calidad del ambiente. Por lo que se puede inferir que el trabajo colectivo debe tener una proyección ambientalista. Debemos ser testimonio para concientizar la responsabilidad de los participantes en las actividades de estas prácticas, en la idea más elemental para preservar los ambientes: poner en práctica conductas acertadas para liberar los espacios de desperdicios y recolección de basura. Proyectar también estímulos para el cuidado de las plantas, conservación de la vegetación en armonía y equilibrio con el entorno.
Entrevistador: Maestra Egilda ¿Vivir en salud está íntimamente relacionado con la calidad de vida y el ambiente?
Maestra Egilda: La práctica de los ejercicios muchas veces es el complemento de tratamientos médicos porque hoy en día la ciencia de la salud reconoce que para muchas patologías, como artritis, dolencias óseas o cardiacas, los ejercicios contribuyen a la sanación. Es decir, que además de buscar mantenernos con bienestar, se logra sanar dolencias y curación. Por supuesto no puede haber sanación ni calidad de vida si nos ejercitamos en ambientes contaminados.
Entrevistador: Maestra Egilda ¿Cuál sería el mensaje para contribuir a despertar conciencia que habitamos en este Planeta Tierra agredido?
Maestra Egilda: Aprendamos amar a la naturaleza cuidando y respetando los seres de la creación. Pidamos perdón por la agresión al planeta y dentro de este perdón despertar conciencia de la responsabilidad que cada uno tenemos para contribuir a vivir en un mundo mejor.

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