domingo, 8 de enero de 2012
Venezuela: La Via del Cacao, è la strada verso il cielo
Sono 57 Km tra passo di montagna (foresta pluviale) e tratti di litorale. É il percorso venezuelano di interpretazione più importanti dal punto di vista storico, geografico, botanico, zoologico, che per gli esploratori esperti o alle prime armi ed escursionisti è un privilegio di conoscere. É la strada che unisce due popoli unici, singolari: Turmero e Chuao, e per arrivare lí dobbiamo superare la catena montuosa del Venezuela centrale chiamata Henrry Pittier Park, che copre una superficie di 107.800 ettari, situata nel nord della regione di Aragua, che comprende gran parte della costa di Aragua e la zona montagnosa della regione Carabobo.
Questo percorso è stato per molto tempo, una strada utilizzata dal grande popolo del cacao Chuao (sulla costa di Aragua) per uscire dalla valle dove si trova la principale città della regione, Maracay. Oggi questa via, in alcune delle sue estrade bisogna riscoprirela perche la la foresta cerca di nasconderle per ingannare al turista.
Gli esploratori devono affrontare una topografia irregolare, composta da ripidi pendii e valli strette trasversali nel vertice nord. Tutto questo paesaggio brusco, accidentato appartiene alla catena montagnosa della Cordillera de la Costa, formata da rocce metamorfiche del Mesozoico, risalente al periodo Cretaceo, circa 70 milioni di anni fa. Ci sono anche rocce basiche e acide: i piccoli valli sono paesaggi della recente Quaternario. Questi paesaggi di montagna sono molto dinamici e si verificano frane con una certa regolarità in aree di forte pendenza, in condizioni di pioggia persistente.
Per gli osservatori di uccelli, è trovarsi con uno dei grandi santuari del mondo. Ci sono 520 specie di uccelli, pari a circa il 41,6% del uccello nazionale e il 6,5% delle specie di uccelli del mondo. Inoltre, è il passaggio aereo di molte specie migratorie, sia uccelli e insetti volanti. Altrettanto, è la patria di almeno 22 specie endemiche o limitati, alcune a rischio di estinzione, come il casco Curassow (Pauxi pauxi), topo acquatico endemico (Ichtyomys pittieri), cane da acqua marsupiale (Chironectes minimus), il giaguaro (Panthera onca), il puma (Puma concolor), “cunaguaro” ocelot (passeri Felis), scimmia urlatrice (Alouatta seniculus), tapiro (Tapirus terra), cuchicuchi (POTUS flavus) e la donnola (Eira barbara).
Per gli studiosi della flora, è l'opportunità di osservare “los herbozales” e le praterie costiere, boschi e foreste di latifoglie semi stagionali, boschi nuvolosi costieri. Sulle piste, foresta secca, foresta arbustiva seca, vegetazione di savana e foreste molto umide perennifogli transizionale con l'influenza marina. Nella alta montagna, selva nuvolosa e selva nuvolosa superiore. Umidità relativa molto alto, superiore a 1.000 metri sopra il livello del mare. I suoi abitanti più illustri ci accolgono: il nano “los chaparros” (Curatella americano virgiloides Boudichia), il majaguas (Heliocarpus sp) e palo maria (Triplaris sp) delle foreste di quote più basse. La benna o bambino (Gyranthera caribensis) della foresta nuvolosa come le palme macanilla (Bactris setulosa), canna da mulino (Chamedorea pinnatifrons) prapa (Wettinia praemorsa) e altre dei generi Geonoma, Hyospathe e Socratea. Le aracee, orchidee, bromeliacee e piperaceae evidenziano nel gruppo di piante epifite. Nel sottobosco stanno in primo piano i platanillos con diverse specie di heliconia.
Dopo una discesa aggressiva e inclinata si raggiunge la foresta costiera e da lí fino al paese emblematico di Chuao. Dove secondo la Regina Isabella di Spagna, è il luogo dove si produce il migliore cacao del mondo. Popolo di origine africana, che in quella mescolanza dei fiumi, spiagge, frutti di mare e il ritmo ipnotico dei tamburi, qualcuno pur ha pensato che è arrivato in paradiso.
La Via del Cacao, definitivamente è la strada verso il cielo.
Per Lenin Cardozo / Hugo E. Méndez U. / ANCA24 Italia
B
miércoles, 4 de enero de 2012
Venezuela: La Ruta del Cacao uno de los caminos al cielo
Son 57 kilómetros entre paso de montaña (selva nublada) y tramos de costa. Es el sendero venezolano de interpretación más importante desde el punto de vista histórico, geográfico, botánico, zoológico, que para los avezados o noveles exploradores o practicantes del senderismo es un privilegio conocer. Es el camino que une a dos singulares pueblos: Turmero y Chuao, y para ello se debe vencer la cordillera montañosa del centro de Venezuela denominada Parque Henrry Pittier, que tiene una superficie de 107.800 hectáreas, ubicado en la zona norte del estado Aragua, que comprende gran parte de las costas aragüeñas y de la zona montañosa del estado Carabobo.
Esta ruta fue durante mucho tiempo, un camino real usado por los grandes cacaoteros del pueblo de Chuao (en la costa de Aragua) para salir al valle donde esta ubicada la principal ciudad de esa región, Maracay. Hoy ese paso, en algunos de sus caminos hay que redescubrirlos porque la selva parece que trata de ocultarlos para despistar.
Los exploradores deben enfrentarse a una topografía irregular, conformada por fuertes pendientes y angostos valles transversales en la vértice norte. Todo este paisaje abrupto pertenece al sistema montañoso de la la Cordillera de la Costa, formado por rocas metamórficas del mesozoico, que datan del cretácico, aproximadamente unos 70 millones de años. También se encuentran allí rocas básicas y ácidas: Los pequeños valles son paisajes del cuaternario reciente. Estos paisajes montañosos son muy dinámicos y con cierta periodicidad ocurren deslaves en zonas de pendientes muy inclinadas, bajo condiciones de lluvias torrenciales pertinaces.
Para los observadores de las aves, es encontrase con uno de las grandes santuarios del mundo. Allí se albergan 520 especies de aves, que representan aproximadamente el 41,6% de la avifauna nacional y el 6,5% del total mundial de especies de aves. Así mismo, es el paso aéreo demuchas especies migratorias, tanto aves como insectos voladores. Igual, es el hogar de al menos 22 especies endémicas o de distribución restringida, algunas amenazadas de extinción, como el paují copete de piedra (Pauxi pauxi), ratón acuático endémico (Ichtyomys pittieri), perrito de agua marsupial (Chironectes minimus), jaguar (Pantera onca), puma (Puma concolor), cunaguaro (Felis pardales), mono araguato (Alouatta seniculus), danta (Tapirus terrestres), cuchicuchi (Potus flavus) y comadreja (Eira barbara).
A los estudiosos de la flora, es la oportunidad de observar los herbazales y arbustales litorales, bosques deciduos y semideciduos estacionales, bosques nublados costeros. En las faldas, bosque xerofítico, bosque arbustivo seco deciduo, vegetación de sabana y bosques muy húmedos perennifolios transicionales con influencia marítima. En la montaña alta, selva nublada y selva nublada superior. Humedad relativa muy alta: sobre los 1.000 msnm. Sus mas insignes habitantes nos dan la bienvenida: los chaparros (Curatella americana, Boudichia virgiloides), las majaguas (Heliocarpus sp.) y el palo maría (Triplaris sp.) de los bosques de menor altitud. El cucharón o niño (Gyranthera caribensis) del bosque nublado, al igual que las palmas macanilla (Bactris setulosa), caña molinillo (Chamedorea pinnatifrons), prapa (Wettinia praemorsa) y otras de los géneros Geonoma, Hyospathe y Socratea. Las aráceas, orquidáceas, bromeliáceas y piperáceas destacan en el grupo de las plantas epífitas. En el sotobosque sobresalen los platanillos con varias especies del género heliconia.
Tras una agresiva e inclinada bajada, se llega a los bosques de costas y de ahí hasta el emblemático pueblo de Chuao. Donde según la Reina Isabel de España, es el lugar que da el mejor cacao del mundo. Enclave de afrodescendientes, que en esa mezcla de ríos, playas, comida de mar y el hipnótico ritmo de los tambores, a más de uno lo ha hecho pensar que ha llegado al paraíso.
La ruta del cacao, definitivamente es uno de los caminos al cielo.
Agradecimiento infinito a Pedro Vera, un gran deportista y experimentado lider del equipo, Rawin Franco, Maruja Apumayta, Al Montes, Jesse Vale, Carmen Franco, Michi Franco y la señora Carmen Luisa nativa de Chuao.
lunes, 2 de enero de 2012
Bucares y Apamates, árboles monumentales del Trópico. Juan Calzadilla nos los comenta en su poesía.
Juan Calzadilla (Altagracia Orituco. Guarico. 1.931) es un intelectual venezolano contemporáneo quien merecidamente ocupa un nivel dignísimo en la historia cultural de este País: Su pintura, su poesía así lo corrobora.
¿Por qué lo traemos acá, a este espacio dedicado al ambientalismo? La lírica de Calzadilla, surgida con fuerza a partir de la explosión política, de los años sesenta recogen buena medida los planteamientos éticos, humanísticos, estéticos, que nacieron en esa década pero su convulsión existencial-espiritual arrastro los cuarenta años finales del siglo veinte. Nutren las tensas odas de Calzadillas en su relieve mas destacados la tragedia cotidiana del hominis urbani, del habitante de Caracas, la ciudad paradigma de sus composiciones, aunque sus revelaciones dramáticas pueden extenderse por las arterias volcánicas de cualquier megalópolis del mundo. Sus versos sacan a la luz la disimulada miseria, en su enredijo anímico, del vivir del hombre-mujer de la calle; en la polis de Calzadilla andan desde los alucinados artistas embriagados en sus espejismos, los soberbios quien solo poseen migajas de poder (pero creen lo contrario), los desheredados de cualquier destino, en fin. Todo ello expresado en versos brillantes, elaborados con sorprendente lucidez “cartesiana”, sobre el carril de un permanente humorístico muy fino, muy agudo, a veces sarcástico. Esa risa interior, lunar, teje la fabula de sus composiciones rítmicas.
Pero, curiosamente, hay un poema de Calzadilla, publicado por la revista colombiana Golpe de Dados (Bogota, 1.995. p.93), donde pareciera cual si este poeta abriera una ventana en su exigente y comprometida creatividad, a la ecología: Esa oda se titula “ESTOS ALEGRES BUCARES…” Mas antes de reproducir esas hermosísimas estrofas se quiere dar algunas referencias a nuestros lectores para iluminar el entorno en el que se insertan los versos de Calzadilla.
Bucares es la palabra con la cual se nomina una variedad de árboles del genero Eritrina (de la familia Leguminosae Papilionatae), vocablo muy eufónico, lleno de sugerencias indescifrables por cuanto nunca remitirá a una etimología de ascendencia descifrables por su procedencia indígena, significado hoy perdido, según lo afirma Lisandro Alvarado en su Glosario de voces indígenas de Venezuela (Caracas 1.984. v.I, pp.72-73). Los otros términos con los cuales en el sermo rurales se le designa, “ceibo”, “gallito”, no poseen el encantamiento, la sugestividad de la palabra bucare, árbol gigante de los bosques tropofilos, esplendoroso siempre, ya en la plenitud del verdor de su follaje en la época de lluvia o así su eclosión floral –roja, carmín, escarlata, anaranjada, carmesí – durante el reino del verano, la nominada sequía.
Procedente de la lengua de los indígenas cumanagotos la voz apamate (L. Alvarado, Op. Cit., p. 46) designa un árbol príncipe de la flora venezolana. Con buena fortuna mas de veinticinco metros de alto alcanza. Cubren sus flores un abanico cromático desde el blanco hasta el violeta claro, se hallan entre esos limites el rosado, el solferino (morado rojizo), hasta el azuloso matizado de franjas. Representante altivo del genero Tabebuia de la familia botánica de las Bignoniácea, compartido este espacio taxonómico con otros monarcas de las selvas tropofilas: el araguaney, el araguan, la gurupa, el abey, el acapro.
Resulta difícil capturar mediante la red de las voces la inquietante belleza del bucare, del apamate, en inefable intento se torna.- Tal vez la alta música pueda su policromía montaraz, selvática, convertir en aproximada polifonía evocativa.
Hay, no obstante, un poema donde la encantatoria sugestividad de estos reyes de la floresta, se sugiere, insinuase con muy sutiles versos mediante los cuales se hilvana una oda casi transparente, casi en silencio, en la rítmica de un adagio sublime. De Juan Calzadilla:
“ESTOS ALEGRES BUCARES...
Estos alegres bucares, estos apamates
en general hablan poco.
¿Por qué tendrían que hablarnos ?
Lo que tienen que decir ya lo han dicho
con sus follajes con sus flores rojas
y moradas, con las vocales tiernas
de sus hojas frotadas por el viento
Y hasta que mueran lo seguirán
diciendo de una vez
todos de la misma manera.
Basta mirarlos para que se agote en ellos
toda probabilidad de elocuencia
y su existir es reposada
presencia que en el sólo
mirarlos se agota.
Si algo tuvieran que decir
no nos lo dirían a nosotros.
Se lo dirían a los astros
o a algún dios oculto en sus frondas”.
Venezuelan Biological Station will study the effect of climate change in the rain forests and coastal forests
(http://www.azulambientalistas.org/Imagenes/galerias/014/index.htm)
Rancho Grande Biological Station, located in Henry Pittier Park in the city of Maracay, Aragua State and the Pueblos de Agua a Biological Station (http://www.azulambientalistas.org/estacionbiologica.html), located at the Centro de Educación Popular in Santa Rosa de Agua in the city of Maracaibo, Zulia State, have agreed to study the effects of climate change on the rain forest and coastal forests, this is in its first phase in the West Central region of the country.
Its Directors engineers Pedro Delgado and Lenin Cardozo stated that this initiative also aims to call upon the schools and / or faculties of science, environmental forestry to adopt this proposal. They invite, researchers who are studying climate change in different regions of America, to contribute to the common cause and together build a diagnostic for understanding the true impact of this climatic phenomenon on the continent.
Thus, it is proposed to develop research programs on biodiversity associated with the mangrove coast of Lake Maracaibo Basin and the coast of Aragua, the rain forests of the Sierra de Perija and Henry Pittier Park. Indepth studies on migration, biology, bird censuses, that foster an exchange of researchers, students and visitors between the two biological stations. The intent is to develop new understandings of ecological interpretation in both aquatic and terrestrial areas, among other activities.
To acknowledge and recognize, the growing interest manifested everyday in digital media, social networks, newspapers, radio and television, by allowing citizens to be informed and aware of the environmental contingencies that we are experiencing in the region.
By Lenin Cardozo / Edith Reiger
viernes, 23 de diciembre de 2011
Estaciones biológicas venezolanas estudiaran el efecto del Cambio Climático en las selvas nubladas y bosques de costas
La Estación Biológica Rancho Grande, ubicada en el Parque Henry Pittier, en el ciudad de Maracay, Estado Aragua y la Estación Biológica Pueblos de Agua, ubicada en el Centro de Educación Popular de Santa Rosa de Agua en la Ciudad de Maracaibo, Estado Zulia, acordaron estudiar los efectos del cambio climático en la selva nublada y en los bosques de costa, en una primera fase, en la región Centro Occidental del país.
Sus directores los Ingenieros Pedro Delgado y Lenin Cardozo respectivamente, expresaron que esta iniciativa también aspira a convocar a las escuelas y/o facultades de ciencias, forestales o ambientales para sumarse a esta propuesta. Igual, invitan, a los investigadores que están estudiando el Cambio Climático en las distintas regiones de América, hacer causa común y juntos consolidar un diagnostico que permita entender en el Continente, el verdadero impacto de este fenómeno climático.
Así, mismo se proponen a desarrollar programas de investigación sobre la biodiversidad asociadas al manglar de costa de la Cuenca del Lago de Maracaibo y las costas de Aragua; las selvas nubladas de la Sierra de Perijà y del Parque Henry Pittier. Profundizar estudios sobre migración, la biología, censos de aves, Estimular el intercambio de investigadores, estudiantes y visitantes entre las dos Estaciones Biológicas. Desarrollar nuevos Senderos Ecológicos de Interpretación tanto en los espacios acuáticos como terrestres, entre otras actividades.
Finalmente agradecen, el creciente interés que cada día manifiestan los medios de comunicación digitales, redes sociales, prensa escrita, radio y televisión, al permitirles a los ciudadanos estar informados y alertas, ante cada una de las contingencias que en materia ambiental se está viviendo en la región.
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