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sábado, 26 de septiembre de 2015

METAECOLOGÍA: ..."QUE TU NATIVA RUSTIQUEZ DESAMA" (POESÍA, LIBERTAD* LA PERCEPCIÓN DE ANDRÉS BELLO)


Dotaron las guerras por la independencia de las antiguas colonias españolas del Nuevo Mundo (1810-1824) a sus habitantes de una concepción de la libertad, junto a un sentimiento de la misma, nunca antes conocido por la humanidad occidental. Los horizontes de lo político, lo social, lo económico, lo moral, lo religioso quedó com­prendido en esa emancipación, mas también lo artístico, valga decir las bellas artes,
y la lírica. La poesía, en potencia, libertad significa, pero requiere para ello de valentía en el hacerse, necesita aventura, audacia en la creatividad -poietiké- verbal. El coraje de ser aportativo, la palabra franca, el'sacro misterio milagro de la belleza el alma poética esencian. Andrés Bello así lo entendió? pensó había llega­do la gran oportunidad de la ódica para desarrollar, expandir su creatividad formal, espiritual, de elucidar en sus niveles más profundos, extraer de allí la autónoma fortitud para desalojar de manera definitiva en los liberados espacios de la Zona Tórrida a la dogmática retórica de la poética europea. Claramente en su siempre admi­rable composición Alocución a la Poesía (Londres, Biblioteca Americana, 1823) lo ex­pondrá,
"Divina Poesía
(o..)
tiempo es que dejes ya la culta Europa que tu nativa rustiquez desama1,"
(...)
¿Qué expresa en su verdad el plano evocado del verso de Bello "que tu nativa rus ti quez desama"? Por supuesto cualquiera interpretación simplista se descartas los rústi

oon.su rustiquez deambulan por todos los.Continentes. El Diccionario de la Real Acade­
mia española (1992) los defines "Rústico, ca. Perteneciente o relativo al campo. Tosco grosero. Hombre de campo." "Rustiquez: Calidad de rústico". En cuanto al epíteto na­tivo, nativa, precisa el DRAE: "Que nace naturalmente. Perteneciente al país o lugar en que uno ha nacido." No_ se trata, pues, de repetir lo obvio. Encierra, por el con­trario, en esa verso la perspicacia de Bello la metáfora de un concepto trascenden­tal, novedoso, desafiante: "nativa rustiquez" la libertad significa, esa virtud, ese sentimiento innato al Huevo Miando. Sobran los testimonios de como esa libertad ínsi­ta a los primigenios pobladores de este Continente sorprendió a la par de producir una. profunda aversión e incomprensión absoluta a los llamados conquistadores espacióles. Cuando éstos arribaron a los territorios novomundanos ya vencían enfermos por esa pa­tología anímica nominada luego por Eric Fromm "el miedo a la libertad". Afirmó cate­góricamente el filósofo Federico Guillermo José Schelling en su libro Sobre la esen­cia de la libertad humana (1809) lo siguiente: "Sólo quien haya experimentado la li­bertad puede sentir la necesidad de hacerlo todo análogo a ella, de difundirla por todo el universo." Jamás supieron los conquistadores españoles de ese excelso senti­miento, por el contrario invadieron poseídos por el morbo de esclavizar (de manera cobarde por su superioridad militar), de obtener riqueza fácil mediante el robo, el genocidio, la "auri rabida sitis"... Produjo en ellos, en su estrecha ética, en su pensamiento domado por la dura dogmática de su cultura hispánica, en su psique, páni­co esta revelación existencial propia de los íncolas de la Zona Tórrida. Por eso, con la conquista; los invasores hispanos no sólo se apoderaron de las riquezas a la mano, de los minerales nobles, de las tierras, sino también asaltaron esa libertad, quisieron extirparla de mil formas; exterminaron, esclavizaron, genocidiaron a los aborígenes pero la libertad escondió su viva llama, debajo de las cenizas del cata­clismo; trescientos años después constituirá "la originaria forzosa necesidad" (M. Hefdegger), la fuerza espiritual, la enérgia moral, el combustible muscular de quienes -mestizos, indios, negros, blancos- conducirían victoriosamente la Guerra de la Independencia* «..«"que tu nativa rustiquez desama”, en definitiva, una bella metáfora de la libertad entonada en un armonioso endecasílabo yámbico.
Encarna Bolívar el primer gran intérprete del pensamiento y del espíritu de la libertad del Nuevo Mundo. Dotó Bolívar de una nueva esencia a la Idea de la liber­tad. En la antigüedad clásica los griegos, por supuesto, dicho concepto poseyeron,lo nominaron eleuthería (), en medio sin embargo de una paradoja, uncida a la minoría libre una inmensa colectividad de esclavos cohabitaba. Hállase igual con­tradicción, más aguda aún, en la sociedad romana; junto a su vocablo libertas enormes masas de siervos provenientes de una periferia de estados sometidos. Belativizaba en­tonces esa aporía el ser de esas dos palabras originarias sustentadoras del concepto. Vertió Bolívar su novísima interpretación de la libertad en constituciones, leyes, discursos, proclamas, en su hacer militar casado con el destino de independizar estos pueblos e inclusive en la mera sintaxis de la elocución estructurante de su oratoria, de sus epístolas; aporta ahora si para Occidente un ser, una realidad efectiva, a la noción de autonomía absoluta. La convierte en una acción^ en un instrumento, con apo­yo nutricio teórico, con ejemplaridad práctica. Le da esa espiritualidad objetiva -originaria del Nuevo Continente- en la acepción hegeliana. Proporciona Bolívar, pues, desde ese ser genesíaco brotado del mestizaje, a partir del "recuerdo interiorizante del inicio” (Heidegger), de la memoria originaria-originante, en fin de la arkhé -del fundamento, de la raíz- un horizonte nuevo, revolucionario, metafísico. Por eso las jóvenes repúblicas de la "Salve, fecunda zona, / que al sol enamorado circunscri­bes", de"las regiones equinocciales del Nuevo Continente” a Bolívar lo nominaron El Libertador.•. Tal vez en el inconsciente colectivo su Dios de la Libertad sea.
Canta Bello en la composición paradigma seleccionada para este escrito, última estrofa,
•(...)
"Mas no a mi débil voz la larga suma - d.e sus victorias numerar compete; a ingenio más feliz, más docta pluma, su grata patria encargo tal comete; pues como aquel samán que siglos cuenta, de las vecinas gentes venerado, que vio en torno a su “basa corpulenta el "bosque muchas veces renovado, y vasto espacio cubre con la hojosa copa, de mil inviernos victoriosa; así tu gloria al cielo se sublima, Libertador del pueblo colombiano; digna de que la lleven dulce rima y culta historia al tiempo más lejano."

( Alocución a la Poesía ).

Invita Andrés Bello a la Poesía -cual una divinidad- a venir a estos inmensos
territorios designados por Humboldt, con su precisión de científico, "las regiones
equinocciales del Huevo Continente", aunque Bello con un concepto también originario
los nominó la Zona Tórrida, la comprendida entre los dos Trópicos, el de Cáncer, el
de Capricornio, mas sólo la parte circunscrita en el Huevo Mundo. Por cuanto aquí la
divinidad Poesía hallará -para asumirla de cara al futuro su "nativa rustiquez"- un
estrato consubstancial del ser de la ódica, de los cantos: la intrínseca libertad;

difícil de alcanzarla, en su pertinente plenitud natural, en Europa por el viejo im­pedimento de la compleja red de dogmas conformantes de su sociedad en aquel enton­ces: fanatismos religiosos, políticos, morales, sus fosilizados credos estético-for
males, en fin. Pilosa metáfora contra el dogmatismo literario europeo la expresa Bello con "encina carcomida".
Reafirma más adelante Bello, en la misma composición, esta visionaria tesis cuando escribe en sus versos, dialogando por supuesto con la "Divina Poesía"
(...)
"Descuelga de la encina carcomida tu dulce lira de oro,
(...)
y sobre el vasto Atlántico tendiendo tus vagorosas alas, a otro cielo, a otro mundo, a otras gentes te encamina,
(...)
América, del Sol joven esposa,
del antiguo Océano hija postrera, en su seno feraz cria y esmera".


Con otro designio, sobre el relámpago'de sus frases, Bolívar en su Carta de Jamai­ca (1815) la misma visión expone, piensa: "Nosotros somos un pequeño género humano; poseemos un mundo aparte; cercado por dilatados mares, nuevo en casi todas las artes y ciencias"••.
Si la esencia del hombre su propia aventura la define, esta esenciaventura en el trovador el camino de los versos asume de manera autónoma, independiente, espontá­nea, se verterá en su ritmo interior, depositará en ello lo pirro -el oro- de cuanto en ese existente ha sucedido, hace la entidad más ósea del poema, su realidad.
F.G.J. Schelling, en la mencionada obra, señala concluyente: "El sentimiento de la libertad está intimamente grabado en cada uno, aunque para asomar a la superficie se requiere una fuerza y profundidad de sentido mayores a lo habitual" (...) (p.7l).
Añado, también para finalizar: La emancipación -de cualquier condicionamiento externo, de todo compromiso espurio- es una necesidad interna del poema para mani­festar ( phafnein ) su ser. Andrés Bello en su grata silva, ya citada, exhaustiva, fehacientemente muestra la identidad consubstancial def ser de la libertad con la poesía; las regiones equinocciales del Nuevo Continente, el Nuevo Mundo, la Zona Tórrida, a
ello coadyuvaron. Cien anos después de Bello, otro admirable poema, el CHEBO de Mi- *
guel Angel Asturias, lo ratifica.
"Creo en la libertad, madre de América, creadora de mares dulces en la tierra, y en Bolívar, su hijo, señor nuestro, que nació en Venezuela".••
(...)
* * *
ASISTENCIA BIBLIOGRÁFICA:
Miguel Ángel Asturias, CREIDO. Mérida, Erato, 2011 (Afiche ¿ pliego, con ilustraciones
Andrés Bello, Poesías. Caracas, La Casa de Bello, I98I (Obras completas, v. I: ALOCU­CIÓN A LA POESÍA, PP.-43-64; LA AGRICULTURA DE LA ZONA TÓRRIDA, pp. 65-74).
Simón Bolívar, Carta de Jamaica (1815)> En: Simón Bolívar, Siete documentos esencia­les. Caracas., Presidencia de la República, 1973.


Diccionario de la lengua española. Madrid, Real Academia Española, 1992. 2 v ._DRAS_/, Eric Fromm, El miedo a la libertad. Barcelona, Paidós, 2008.
Martin Heidegger, Aportes a la filosofía. Acerca del evento. Buenos Aires, Biblos,
2006 o
Martin Eeidegger, Conceptos fundamentales. Madrid, Alianza Editorial, 1994.
Alejandro de Humboldt, Viaje a las regiones equinocciales del Huevo Continente> Cara­cas, Biblioteca Venezolana de Cultura, 1941-1942. 5 v.
Federico G. J. Schelling, Sobre la esencia de la libertad humana. Buenos Aires,
Juárez Editor, 1969.

METAECOLOGÍA: UN VER LOS DESHABITADOS PARAISOS, POEMARIO DE JUAN BEROES

Porque seguro estoy que al final de lo escrito,

batirá puerta de gloria*.• ¡y puerta de estercolero!"

J. Beroes


Dedicó Juan Beroes (San Cristóbal, 1914» Caracas, 1975) a escribir su poemario Los deshabitados paraísos cuatro años, desde 1963 hasta 1966, editado luego en Caracas en
1967 (1).
"estas obscuras palabras mías" (p. 7)*
¿Qué se dice en esas páginas, qué se piensa en esos versos, en esos cantos, en esos cuarenta y siete poemas? ¿Qué alumbra la videncialidad de esas estrofas? Invoca el trovador en el poema pórtico -sin titulo, sin número- a Zeus, a Líos, a Jehová, a Yavé (¿cómo se llama?), aunque sin nombrarlo a no ser sino con perífrasis. "Espíritu inmortal y solemne" (p. 7), "Espíritu anunciador" (p. 8), entre otras. ¿Por qué lo implora el vate? Después de contrastar el inmenso poder divino con su personal miseria humana -"y quebranta la tierra de mis iniquidades" (p. 7)“ suplica "voz para que deslumbrada ante tus olas magnificas / alabe con himnos de generosa ¿juventud / cuanto por ti me fue dado para prueba de tu fortaleza" (p. 8), para su libro, también ruega "tierna sabiduría", dolor, amor. Rinde además Beroes, necesariamente con los primeros versos, su sagrado culto a la poesía de Occidente, a su primer poema, la Iliada, cuando en vez de convocar la musa ("Canta, diosa, la cólera aciaga de Aquiles pelida") invita de manera univoca a Díos, "Desciende a mi, Espíritu inmortal y solemne" (...).

Luego de esta invocación u oración el corpus Ódico comienza, integrado por tres sus años se fortalecerá hasta coincidir en su desenvolvimiento ciudadano con una definida, valiente, actitud socrática, también kantiana, con mucho -por lo menos al nivel de la conducta civil- de un cristianismo intimo sin doctrina ni sistema religioso alguno, ¡lejos de él cualquier asomo dogmático! (Su única religión a la cual consagró su temporalidad; la poesía). Pudo por eso -con este rico sostén científico, espiritual- entender, asumir plenamente la naturaleza en su acepción ecológica.
Nunca nombró -en el grado de su escritura versificada- el término ecología (o sus derivados) pero ella late a lo extenso de sus reviviscencias; la palabra "árbol" casi todas sus composiciones cruza, en aproximada frecuencia le siguen los pájaros, las ranas, otros animales de la fauna silvestre, así mismo las piedras, el verdor de los cerros, los ríos, el mar, la tierra, la lluvia, el viento, el aire, las nubes, las estrellas, la luna, el Sol, la Tierra (la llama "Gran Aya"), vincu­lados, circuyentes, con certeza, al humanus en sus disímiles edades, sexos, condi­ción social, ambientes, épocas.
Expuso en su dilatado epos lírico el maravilloso asombro, laudatorio, por la vegetación venezolana inseparable de su fauna cual dos siglos atrás Humboldt lo evidenciara en su tratado genesíaco defensor de la cosmología del Nuevo Mundo, ro­tulada en castellano Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente, vo­lumen revelador a los demás pueblos de este Planeta, sobre los rieles de la verdad científica, la magnífica existencia de este Continente. Encaja por eso la ódica de Carlos Augusto León con el origen de la poesía suramericanas "ALOCUCION A LA POESIA" , "LA AGRICULTURA LE LA ZONA TÓRRIDA" de Andrés Bello, con buena fortuna continuada por los grades trovadores de este País.
"LA FLOR LE BAILE Yo estaba en mi tristeza y de pronto
se abrió la flor de baile, la de los largos pétalos que estallan de blancura..•
Sólo una vez al año
                               llena toda la noche su fragancia, 
                               muere al amanecer.
Yo estaba en mi tristeza y me dije
que bien vale la pena vivir para mirar cosas como ésta, aunque sólo sea
una vez al año."                  C.A.L., Juegos del yo, p. 25.
Finalmente
Su organizada acumulación de saberes científicos, artísticos, el afortunado hablar, escribir, diversas lenguas extranjeras modernas; sus viajes o mejor aún sus prolongadas estancias en los llamados durante la Guerra Fría "países del este” europeo, de igual manera en México; sus sólidas amistades con intelectuales de su contemporaneidad -Diego Rivera, Pablo Neruda, Efraín Huerta, David Alfaro Siqueiros, Yllya Ehrenburg, Jorge Carrera Andrade, Paul Eluard, Fréderic Joliot Curie, Nazim Hikmet, Jorge Zalamea, entre tantos otros- les hubieran permitido considerar se, con legitimidad, un ciudadano universal o con un vocablo muy del gusto del señor Kant, un "cosmopolita”. Reclamó sin embargo siempre para su sano orgullo el gen tilicio de venezolano. Llevó con honra por donde anduvo, divulgó con sus versos, con sus acciones, en serena actitud bizarra, su venezolanía. Hoy, un escudo intelectual de su Nación su obra representa.

Aparecieron sus primeros poemarios en la plena eclosión de los bardos de la no­minada Generación del sus opúsculos, a la par de los del poeta Juan Beroes, de­finitivamente la atención de los lectores de ese momento literario hacia ellos dos se vuelca. Durante la década del 50 sus cantos, por su explícita defensa de la li­bertad del hombre, el develar la pobreza de sectores de la población, el abogar por la democracia, por su aire revolucionario, se suman a las pocas manifestaciones in­telectuales de resistencia contra la dictadura. Se inserta luego su trova de manera cabal, por apuntar su contenido a lo universal contemporáneo, en los novedosos, múltiples movimientos artísticos, intelectuales de los años sesenta. Desde aquellos admirables lustros, desde ese entonces aquel viandante por la "aventura de los cami­nos" (Sófocles) de los parajes de su orbe hasta el presente su obra escrita permite definirlo cual uno de los poetas clásicos venezolanos.
"Has de vivir el alba alegremente.
Toma en tus manos con júbilo
la semilla del día, que germina..." G.A.L., El río fértil, p. 485*
Se desenvolvió la vida de Garlos Augusto León en un diáfano equilibrio racional con sus coetáneos, en armonía siempre con la naturaleza en su acepción ecológica. Logró, se podría afirmar, la alegría de existir, esa resumida por él en dos versos» "La dicha es tan grande f y tan sencilla" ( El río fértil, p. 54)* Ludo, tal vez -objetivo nada fácil- sospitare dignitatem, o con una frase de Kant, "la dignidad de ser feliz" ( Teoría y práctica )j transvasó ese discurrir intelectivo-sensitivo a sus estrofas, así a sus lectores señaló la posibilidad de salir del laberinto por la puerta conducente a la kalokágathía , a la esperanza, al sueño de la vigilia.
"Que suerte» aún no he arribado, ni tal vez llegue nunca, al poema que quiero.
Hay que empezar de nuevo, siempre. El camino
comienza cada día."               C.A.L., Lo infinito por decir, p. 19.
Guando el cantor no establece distancia entre su pulchritudo cantus y el relám­pago de su temporalidad se funden su ventura y su ódica en una -angustiosa o sere na- temeridad de existencia. Levantar, por eso, en -un texto la biografía de Garlos Augusto León resultará un trabajo intelectual dificultoso, por cuanto deberá irse más allá de lo documental, sin excluirlo» sólo dejarle su carácter referencial» cronología, espacios (viajes, ciudades, la casa), amistades, actividades docentes, administrativas, la familia, bibliografía, en síntesis* El verdadero transcurrir, el evidente arraigo de este trovador noble, puro, en sus estrofas reside, va desa­rrollado verso a verso, poema a poema. Iluminar con el intelecto uncido al afecto hilo a hilo el tejido de sus estrofas para así poder toparse con lo óseo de su bienandanza por los múltiples paisajes espirituales, físicos, en el país de sus días otorgados.

Lubio Cardozo, poeta ambientalista venezolano

METAECOLOGÍA: ¿Cómo armó Bello su composición lírica Alocución a la Poesía?

                                                         "Las cosas bellas son difíciles.,"

                                              Platón, Hipias Mayor (Frase final   del diálogo en boca de Sócrates).


Yace, detrás de la escritura lírica de ALOCUCION A LA POESIA (Londres, 1823), una- dilatada experiencia de laboreo_ intelectual. ¿Cómo armó Bello el poema? El primer recurso utilizado -básico, sustentador- lo constituye la cabal sabiduría del escritor sobre el ser de la poesía, valga decir: arte composicional, métrica, retórica, historia de la ódica occidental desde los griegos hasta la literatura española contemporánea a él, afortunados conocimientos de las lenguas griega, latina, castellana, dinamizado ello por el permanente pensar, teorizar sobre dichas disciplinas intelectuales. Trasmutados esos saberes en energía nutriente a nivel puro de su creatividad.

Representa el segundo impulso el insoslayable reto moral de cantar al Nuevo Mundo, a la geografía abarcada por las antiguas colonias españolas, en el momento cuando devienen a conformar volitivamente un perfil propio, autónomo, definido, radical, cual expresión espiritual y política exigido por la Guerra de Emancipación de esas provincias. Nominó Bello, con precisión geodésica, esas extensiones del Nuevo Continente la "Zona Tórrida", la comprendida entre el Trópico de Cáncer del hemisferio borejí, el Trópico de Capricornio del hemisferio austral, divididos por el círculo máximo del Ecuador, pero sólo el ámbito circunscrito al Nuevo Mundo. Mas ¿cómo pudo Bello concebir para luego plasmar en sus dos grandes silvas esta enorme visión cosmográfica?. e o Había nacido en Caracas en 1781, antes de cumplir los treinta años viajó a Londres (1810) donde residenciará hasta 1829 cuando se traslada a Santiago de Chile, en esa ciudad transcurrió el resto de su vida, murió en 1865. Cubrió apenas su existencia en "Venezuela los espacios del valle de Caracas, sus aledaños, también algo de la región de Aragua; estudió su paisaje nativo, amicus arborum señaló testimonios de algunos de ellos en sus primera trovas: el Mcoco altivo", el samán, el sauce. Es, sin embargo, en la capital de Inglaterra donde el poeta una percepción totalizante del Nuevo Mun­do obtendrá: se la prodigó su lectura de la monumental obra científica del sabio ale­mán Alejandro de Humboldt Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente, (U,tutuC editafMren   traducida al ingles en ese idioma Bello la leyó.

Revela Humboldt por primera vez a los hispanoamericanos, en todo su esplendor, reali­dad, riqueza, temperie, la ti^ra donde nacieron, habitan, perecen. Nadie hasta ese mo mentó había descrito con tanta exactitud, exhaustividad la Zona Tórrida de esta par­te del planeta; por eso Bolívar en carta de 1820 define a Humboldt "el descubridor científico del Nuevo Mundo". Este hallazgo de la majestad natural del Nuevo Continen­te, no al través de una experiencia vivencial sino por la aventura de transitar las páginas del libro mencionado de Humboldt, significó el segundo incentivo para Bello escribir sus dos silvas novomundanas, ALOCUCláN A LA POESÍA, LA AGRICULTURA BE LA ZONA TÓRRIDA (Londres, 1826).

El tercer horizonte estructurante de las dos grandes composiciones de Bello la libertad se llama: el emerger en esos años con insólita fortitud la Idea junto al sentimiento de la libertad en el Nuevo Mundo. Botaron las guerras por la independen­cia de las antiguas colonias españolas en América (I8IO-I824) a sus habitantes de un concepto de la emancipación de la sociedad absolutamente novedoso, ennoblecedor, trans formador para la humanidad occidental. Se fusionaron por primera vez en la mente del humanus el vocablo libertad con su Idea, con su ser. Los niveles sociales de la polí­tica, de la democracia, del republicanismo, de la sexualidad, de la familia, de lo económico quedaron comprendidos en esa autonomía, conducidos por un nuevo género hu­mano, el mestizo: "Nosotros somos un pequeño género humano} poseemos un mundo apar­te; cercado por dilatados mares, nuevo en casi todas las artes y ciencias"...(Bolí­var, Carta de Jamaica, 1815); (•••) "no somos europeos, no somos indios, sino una especie media entre los aborígenes y los españoles.” (Bolívar, Discurso de Angostura 1819). Manifestóse también esta revolución en el lenguaje, en la gramática; uNo ten­go la pretensión de escribir para los castellanos. Mis lecciones se dirigen a mis hermanos, los habitantes de Hispano América" (A. Bello, Gramática. 1847» "Prólogo"); marcó también su perfil esta esencial rebeldía en la lírica. La nueva percepción de la conducta del humanus brotada con la Guerra de Independencia Bello por los ríos de sus versos la transmites Había arribado la gran oportunidad para desarrollar, expan­dir la espiritualidad, desalojar de manera definitiva en los liberados espacios de la Zona Tórrida a las expresiones dogmáticas de la cultura europea, sobre todo de la española. Si la Poesía (con P mayúscula) significa la divinidad esenciante de los versos, la Diosa de la creatividad - poietiké- entonces el poeta adecuadamente el término usa cuando inicia su poema con estos versos,
"Divina Poesía, tú de la soledad habitadora, a consultar tus cantos enseñada con el silencio de la selva umbría, tú a quien la verde gruta fue morada, y el eco de los montes compañía; tiempo es que dejes ya la culta Europa, que tu nativa rustiquez desama, y dirijas el vuelo adonde te abre el mundo (...) su grande escena."
*
"Las cosas bellas son difíciles" dice Platón por boca de Sócrates en el diálogo Hipias Mayor. Iluminar con la belleza la lírica de ALOCUCION A LA POESÍA, LA AGRI­CULTURA. DE LA ZONA TÓRRIDA exigió un labore^ en ningún momento fácil. Además de la intuición intelectual de Bello, de sus conocimientos sobre la composición poética, de la rítmica de los versos, de la musicalidad de las estrofas, requirió de la fortitud moral, espiritual, de allegar a esos dos poemas cardinales los horizontes estructurantes ya mencionados. Necesitó de su sabiduría escritural, de la energía heroica de la Guerra de Independencia, de la nueva visión de la libertad, del espa­cio existencial de la Zona Tórrida, la
..."fecunda zona,
que al Sol enamorado circunscribes el vago curso, y cuanto ser se anima en cada vario clima"...
de su admiración por Alejandro de Humboldt cuyo raigal texto Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente (1807) dejó sugestivas señales en esas dos sil­vas. El armónico entrecruzamiento de dichos estratos en su unidad esencial elevó estos dos poemas básales de la lírica hispanoamericana hacia el Sol, para tomar un poco de su calidez, de su luz, de poesía, de eternidad.
                                             
                                                                                                                                                                
 Lubio Cardozo, poeta ambientalista venezolano

jueves, 24 de septiembre de 2015

Nel Zulia l’Essequibo ha Dolenti!!!

Importanti manifestazioni di solidarietà dallo stato di Zulia si sono espressi per la tutela e la difesa della biodiversità del territorio Essequibo. Nella città di Machiques è stato letto un manifesto di sostegno, altrettanto nella città di Maracaibo e del Consiglio Ciruma.

Parlare dell’Essequibo tempo fa, era un tema distante, ricordato solo perché sulla nostra mappa del Venezuela c'è ad ovest  un ombreggiato con strisce diagonali che dice zona "Territorio in Disputa". La campagna "Nel Essequibo Exxon NO!!!" ci ha permesso di conoscere sempre di più il valore della conservazione del grande "Stato Verde". Sensibilizzarci per la sua biodiversità e conoscere sul crudele spostamento ai quali sono sottoposti i popoli amerindi dai garipendios brasiliani e dai guyanesi con lo scopo di occupare i loro stabilimenti.

Nel Zulia l’Essequibo ha Dolenti!!!


domingo, 20 de septiembre de 2015

Cambio climático afecta a Maracaibo

Tromba marina | Foto: Referencial


Diario Versión Final.  Domingo 19 de Septiembre del 2015